¡Nacional es de primera!

Nacional venció a Miramar 78-72(6) y de esta manera logró conseguir el segundo ascenso a la Liga Uruguaya de Basquetbol por detrás de Larrañaga que hizo o propio días atrás.

Más que justificado ascenso, el mejor equipo de principio a fin. El conjunto tricolor logró el objetivo planteado de regresar al circulo de privilegio luego de 4 años ya que su último pasaje de Segunda a Primera División había sido en el año 2011 bajo la conducción de Horacio “Gato” Perdomo.

En este caso a quién fue a buscar la dirigencia de Nacional para repetir lo del 2011 fue al entrenador Federico Camiña que tiene gran responsabilidad en este logro, pues la conformación del plantel fue muy criteriosa. Al “bolso” en las últimas temporadas se le había criticado que quizás no había conformado de la mejor manera su plantel, no por nombres de jugadores sino por posiciones.

En esta oportunidad Camiña no falló y armó una ecuación que en muchos casos terminada siendo exitosa: juventud y experiencia.

Nombres como los de Adrián Bertolini o  Nicolás Ibarra, dos jugadores de una basta experiencia  que ya saben lo que es lograr este tipo de objetivos, cabe destacar que para Ibarra este es su séptimo ascenso, ambos viniendo de ascender con Cordón.

Refiriéndonos a la juventud: Agustín Zuvich, Juan Santiso, Salvador Zanotta e incluso el propio Ignacio Guerra que se despide del basquetbol con una sonrisa dibujada en su rostro. Año redondo para los jóvenes macabeos que también fueron parte del Cordón de 2015, fueron campeones de Liga Uruguaya con Hebraica y hoy una vez más saborean la miel del éxito.

No le fue fácil a Nacional, tuvo momentos de incertidumbre a pesar de nunca haber perdido la punta. El equipo rayó en muchos momentos picos muy altos de rendimientos teniendo varias unidades de ventaja sobre sus perseguidores, pero como nada es perfecto a los dirigidos por Camiña les tocó pasar algunos sobresaltos…

La lesión de Kenny Adeleke (desgarro) ,un extranjero sumamente desnivelante para la divisional hizo que el nigeriano deba dejar el equipo, viniendo en su lugar Benjamin Puckett y fue allí, entre algún juego que jugó sin extranjero y la llegada de Puckett que el bolso perdió algunos partidos consecutivos. Rápidamente el equipo volvió a la senda victoriosa y llegó a los play off con el “1” para tener la ventaja deportiva.

Siempre acompañado por su gente del primer al último partido y que hoy llenó el gimnasio de Larre Borges, Nacional puede decir: “VOLVEMOS A SER DE PRIMERA”. Inobjetablemente, ahora le queda ir por la final y el título donde lo espera Larrañaga.

¡Salú Tricolores!