Capacitación en Instituciones deportivas siglo XXI y el rol del dirigente

La capacitación en las entidades deportivas es un punto que los dirigentes y administradores deben tener en cuenta.
Por lo general las mesas directivas y sus integrantes son personas de empresa, con reconocida trayectoria. No obstante, en muchos casos, eso no significa que esté asegurada una gestión profesional y eficiente de la Institución.
Hay muchos factores que inciden para que los clubes del Uruguay, dirigidos por exitosos empresarios, no tengan el mismo resultado en el ámbito de la gestión deportiva. El principal agente es la falta de asesores, “insertos” en la materia, que le permitan a ese directivo tomar decisiones o adoptar estrategias que sean las adecuadas para la efectiva conducción.

El dirigente no puede ser el hacedor de “todo”, porque en ese caso el “día a día” no le va a dar la posibilidad de una visión a largo plazo y más periférica. Por ello, las instituciones deportivas deben capacitar a su gente. Mostrarles las tendencias de hacia dónde se dirige el mundo actual y adaptarlas a nuestra realidad. Un dirigente tiene la obligación de ver por la entidad más allá del próximo partido y establecer análisis que vayan por encima de los resultados deportivos cercanos.

Sin dudas que el partido pasado es un resultado reciente donde si hubo triunfo hay tranquilidad y si no lo hubo se espera el inmediato para el reacomodo deportivo. Pero esos momentos no son los únicos que deben preocupar a un dirigente, porque en ese caso solo está viendo una mitad de la historia y está dejando la otra que es tan importante como la del resultado en cancha. Si un equipo pierde un encuentro, pero hubo un excelente marco de público que dejó en boleterías dineros importantes para el club, hay dos visiones: La deportiva y la Institucional. La primera de ellas es netamente resultadista y deberá estar contenida por el área que corresponda para la reversión de los hechos deportivos. La segunda, es parte de la gestión de la entidad y genera impacto económico lo cual le permitirá a la institución cumplir con sus obligaciones. Si hacemos un análisis desde una visión directriz profesional, ese encuentro no fue un fracaso.

Si por el contrario, el resultado deportivo fue altamente positivo, pero el club quedó con cifras en contra por jugar ese encuentro, ese día no se lo puede considerar “exitoso” porque hay un punto que no resultó. Estos ejemplos son el fiel reflejo de lo que hoy exige el mundo deportivo moderno y las ciencias empresariales incorporándose a ese micro mundo. Todo esto nos lleva a una necesidad clara y definida: CAPACITACIÓN, de los conductores y los colaboradores.

El dirigente debe revisar su rol, tiene que entender que no es un parcial y que sus emociones deben estar contenidas por la gestión. El dirigente debe administrar la pasión propia y ajena. Por lo cual habrá que establecer un proceso de metamorfosis en el rol que se cumple e incorporar el concepto de capacitación y “entrenamiento” de todos aquellos que están en la gestión institucional.

¿Hay mucho para aprender? Puede ser que sí, pero hay más para adaptar, reestructurar y reingenierizar en los diferentes estamentos institucionales de cada entidad, desde lo deportivo hasta lo administrativo.
Entonces más que aprender, hay que aceptar EL CAMBIO.

Una pregunta que siempre hago en los ámbitos deportivos: ¿Qué planes tienen para la Institución en el mediano y largo Plazo? Las respuestas son variadas desde la hilaridad hasta la incongruencia, pero la realidad dice que si no hay una respuesta objetiva, profesional y medida, ese Club navega en aguas complejas.

En este último año la Federación Uruguaya de Basquetbol ha hecho acciones que visualizan estos conceptos y esto habla bien de su nueva conducción y gerenciamiento deportivo. Pero necesita el apoyo de las instituciones, una mesa directiva de una federación lidera, pero necesita del movimiento clubista.
El basquetbol es un espectáculo, la matriz NBA marca pautas que pueden ser adaptadas a nuestra realidad. Por si alguien lee salteando frases, no estoy comparando nuestra liga con la NBA, solo digo, que es el ícono de este deporte en todos los aspectos. Revisar lo que hacen, entender el por qué lo hacen, puede ser de utilidad para comenzar con los cambios.

Que un partido de basquetbol tenga cuatro tiempos, es una regla deportiva para quienes lo ven solo con el lente del deporte en sí mismo. Pero para lo que estamos observando desde la gestión, vemos los tres entretiempos que generan los cuatro actos deportivos. Es mirar desde la otra cara, es ver el momento que puedo tener a toda esa gente conmigo, con mis productos, mi merchandising, mi esponsor y todo lo que en esos instantes pueda comercializar, promocionar, publicitar o CREAR.

Para que eso se logre hay que establecer planes, proyectos y por sobre todas las cosas: CAPACITACION para que sean actos concatenados y no aislados. El objetivo de este artículo es demostrar que capacitándose se obtienen conocimientos, pero también se agiliza la mente y permite la articulación de nuevas ideas.

“A veces no es cuestión de tener nuevas ideas, sino de dejar de tener ideas de las antiguas” – Edwin Land de Polaroid.