Todo quedó igual

Con un gran último cuarto, San Martín venció 91-74 (17) a San Lorenzo e igualó la final en 2. La serie se muda nuevamente a Boedo para el quinto juego mañana por la noche.

Justin Keenan y Jeremiah Wood lideraron el goleo de los correntinos con 16 tantos cada uno mientras que en el “ciclón” se destacó Gabriel Deck con 19.

Mathias Calfani estuvo 9 minutos en cancha, anotó 1 punto (0/1 dobles, 0/2 triples, 1/2 libres), bajó 4 rebotes y perdió 1 pelota.

Fuente: Basquet Plus

El comienzo del partido estuvo signado por una predominancia de las defensas, lo que provocó varios tiros fallados y un trámite un poco cortado por las faltas. Pero rápidamente se modificó esa tendencia; a San Lorenzo le costó encontrar el juego interior, pero castigó desde el perímetro con dos triples en fila. Mientras tanto, San Martín mantuvo la misma tónica, a partir de que Jonatan Treise tuvo un comienzo brillante: metió seis puntos casi consecutivos y fue clave para que el local pisara fuerte, junto con Faggiano en la doble base. Tras 5 minutos los correntinos ganaban 13-11 y todos los puntos provenían de dicha dupla. En el segundo tramo del primer cuarto, ambos equipos tuvieron pasajes de malas decisiones (pérdidas y malos tiros) y permitieron algunas corridas de sus rivales, por lo que se mantuvo la paridad. Wood y Tucker, preponderantes en el cierre. El Rojinegro se fue al primer descanso 23-20 arriba en el marcador.

 
San Martín comenzó el segundo cuarto de manera inmejorable y con mucha intensidad. Primero atrás, provocando pérdidas y un par de malas selecciones de tiro en San Lorenzo. Luego adelante, en donde aprovecharon el envión con un triple (Aguerre) y una jugada de 2+1 (Keenan, que falló el libre), para alejarse 28-20 en el marcador, en apenas 1 minuto. El Ciclón calmó el vendaval con dos triples casi en fila de Safar tras salir de rulo, con los que se acercaron a 2 puntos tras 4 minutos (32-30). El marplatense, siempre clave en momentos calientes y vital en este pasaje específico, no solo siguió anotando sino que además pudo crear espacio para que sumaran sus compañeros. Justamente un nuevo triple de él le devolvió la ventaja a la visita (37-36, a 3 minutos del descanso). Desde ahí, San Martín apretó un poco más en defensa y pudo volver a lastimar desde los puntos en transiciones rápidas y desde la pintura, a un punto tal que metió un parcial 7-0 que le dio cierto aire. Pero malas ofensivas, un par de faltas consecutivas y el desequilibrio individual de Tucker, provocaron que dilapidaran la diferencia. Se fueron al entretiempo igualados en 43.
 
San Lorenzo mantuvo el buen pasaje defensivo en el comienzo del complemento y le complicó la llegada de la pelota a la pintura a los correntinos, pero en ese panorama volvió a aparecer la anotación perimetral, en este caso por dos triples de Treise, que permitieron abrir un poco los espacios. En el otro costado, apareció Gabriel Deck, monopolizó las ofensivas del Ciclón y metió los primeros 9 de los primeros 11 puntos de su equipo en el 3C, para mantenerlo cerquita en el tanteador (54-54 tras 4:40 minutos). En la continuidad del período, San Martín volvió a hacerse fuerte con sus internos (Wood, Keenan y Aguerre), quienes no solo anotaron y castigaron en la pintura, sino que también robaron faltas y empezaron a ganar de forma consistente los rebotes en su aro, algo que había sido un déficit hasta el momento. Así fue como el Rojinegro erigió una diferencia de 5 puntos para entrar al último cuarto: 68-63.
 
Los dueños de casa comenzaron el 4C con un triple de Coco Mainoldi, que les devolvió la ventaja máxima 8 que habían logrado en el 2C, pero la siguieron estirando en las siguientes posesiones, a un punto tal que se alejaron a 16 puntos del Ciclón: 84-66 en 4 minutos, gracias a un parcial 16-3 que se basó en buenas penetraciones de García y Lucas Faggiano y en el juego interior de Wood. San Martín pudo quebrar el partido rápidamente en el parcial, ya que supo aprovechar una serie de adversidades de San Lorenzo: problemas de faltas en algunos jugadores clave, algunos jugadores que no estuvieron al 100 por ciento y que sobre todo en este pasaje sintieron el trajín del partido y el cansancio acumulado. Malas decisiones del Ciclón generaron el cierre perfecto del Rojinegro, que se pisó fuerte a partir de las corridas y los puntos fáciles en transición. A su vez, estuvieron mucho más lúcidos y lastimaron desde todas las facetas, para lograr un marcador final 91-74, que les permitió igualar la serie 2-2 y mostrar a un San Lorenzo muy disminuido, quizás como nunca se lo vio en la temporada.