El personaje de hoy no es un jugador de nuestra liga ni tampoco una figura del pasado. Es simplemente el hombre del momento, el nuevo presidente de los Estados Unidos, Barack Obama.
A muchos de los que ayer pasamos varias horas frente al televisor contemplando la ceremonia de asunción, probablemente se nos escape un detalle y el objeto de esta columna en sí.
Ese hombre que ayer tomó el mando de la principal potencia del mundo, fue en un su juventud un destacado jugador de básquetbol y aún hoy, en sus ratos libres se le puede ver practicando este deporte.
Obama era un escolta de 1.88 metros, zurdo que destacaba por su tiro a distancia y su penetración incisiva. A la edad de 10 años había recibido por parte de su padre el primer balón. Confeso admirador del Dr. J, Obama comenzó a jugar en los "playgrounds" de Honolulu (salvando la distancia algo similar a nuestras plazas de deportes). Concurrió a la escuela de Punahou en donde no le fue difícil entrar en el equipo pues era de los pocos estudiantes de color y con condiciones atléticas. Con su escuela y utilizando el Nº 23 fue campeón estatal. Quienes le recuerdan destacan su tiro aunque Obama se ha cansado de decir en entrevistas que su principal arma era el primer paso con el cual podía dejar a cualquier rival atrás.
Al ir a la universidad, Obama dejó de jugar por un tiempo. Pero la vida puso el baloncesto nuevamente en su camino. Comenzó a salir con Michelle Robinson, cuyo hermano, Craig, había sido estrella universitaria en Princeton. Michelle (su actual esposa) le pidió a su hermano que invitara a jugar a Obama para ver como lo hacía. : "Demostró que sabía jugar, que conocía el juego. No era egoísta, pasaba y tiraba. Le pasé un buen informe a mi hermana" dijo Robinson, actual entrenador de Oregón State.
El amor de Obama por el baloncesto aún sigue "No puedo imaginar nada más divertido que jugar un partidillo de básquet. Cuando todo funciona, la gente pasa el balón, los tiros entran... Jugar un partido de baloncesto, o verlo, me hace sentir bien".
Además el hombre que supo obtener el apoyo de la mayor parte de los jugadores NBA tiene planeado remodelar la Casa Blanca con el objetivo de construir un mini gimnasio para poder practicar el deporte que le apasiona.
En internet podemos ver a Obama jugando y demostrando que aún mantiene intactas algunas condiciones aunque obviamente sus rivales le dejan lucirse.
Seguramente Obama no lo haga en nuestra en Liga, pero de una manera u otra seguro que dejará su marca.