El entrenador de la Selección Nacional, Gerardo Jauri tomó la determinación que Esteban Batista sea el nuevo capitán del equipo, tras el retiro de Nicolás Mazzarino. La decisión generó algunos comentarios, y distintas posiciones sobre si es el jugador adecuado para tomar tal distinción.
Ser capitán es un enorme premio para cualquier deportista. Ahora ser el capitán de Uruguay, de la Selección debe ser un orgullo gigante y a su vez una responsabilidad suprema. Capitán de la Selección fueron jugadores como Lovera, Moglia, Carlos Peinado, Mazzarino, jugadores que rindieron muy bien en la cancha, pero que fueron ejemplo de conducta y profesionalismo afuera. Ser capitán significa comprometerse a ser un líder del grupo adentro y afuera de la cancha, con actitudes que muchas veces son copiadas por los más jóvenes o los que están iniciando su proceso en la Selección. Jauri tenía distintas opciones para elegir. La seriedad y tranquilidad de Diego Castrillon, aunque le jugaba en contra quizás su poca participación en cancha y que su etapa con la celeste se va acabando, Martin Osimani jugador de carácter, líder por naturaleza, gran profesional, o tomaba una decisión que podía sacudir y elegía a Esteban Batista.
Batista es el jugador uruguayo actual más reconocido en el exterior, y eso le genera un crédito como para asumir este buen desafió. Jauri busca comprometer a Batista a asumir en el equipo una función mucho más madura y de compromiso para que el sea el líder de la Selección los próximos 10 años.
Su recorrido internacional, y su crecimiento en su madurez como deportista llevan a que el cuerpo técnico se juegue una carta con él. Algunas actitudes del propio Batista ayudaron para que Jauri se animara a tomar esta decisión.
Batista se mostro con ganas de ser el capitán, pidió esa chance y se la dieron.
El capitán para el entrenador es muchas veces su extensión en la cancha y fuera de ella. Batista debe asumir ese rol y respaldar más que nunca al cuerpo técnico que se la jugó por él con una actitud adecuada.
No estoy refiriéndome a aspectos deportivos, ya que Batista desde que debuto en la Selección fue creciendo y se transformo en el jugador más importante e insustituible del equipo. Su compromiso aumenta para ser líder de un equipo que se va a preparar para jugar un Pre Mundial de enorme exigencia. Dedicación, concentración, seriedad para entrenar, buen comportamiento fuera de la cancha, respaldo y motivación para levantar a un compañero, o sea asumir el ser líder positivo del equipo.
Es una carta interesante que juega Jauri y creo que Batista esta en el momento adecuado para asumirla. Más maduro, estable como profesional y creo que esto debe motivarlo para asumir un rol diferente al que el tenia en el grupo. Esperemos fundamentalmente que no afecte a Martin Osimani, que quizás había realizado meritos superiores para asumir esa cinta, pero la estrategia de Jauri parece ser una carta interesante y ojala Esteban demuestre que el técnico acertó en una decisión que es mucho más importante que lo que el ambiente cree.
La salida al exterior del “Pica”
Quiero ser claro en este punto de la inesperada salida al exterior del “Pica” Aguiar cuando se iniciaba el proceso de Selección. Mauricio Aguiar antes que nada es un excelente pibe, y que demostró siempre una adhesión a la Selección. Nunca se negó a jugar, y jamás generó un problema en el equipo. Hay una realidad y es que García Morales esta en Venezuela jugando la Liga y que el “Panchi” Barrera también tiene programada una salida en Julio para ir a la Liga de Verano con Houston. Eso ya marca que hay jugadores que no van a estar en determinadas etapas de la Selección y eso ya le abre una puerta a él “Pica”. Es una gran realidad que la carrera del jugador es corta y que hay que juntar el mayor dinero posible en ese tiempo, pero también creo que a veces existen decisiones programadas e inteligentes. Lo que no acepto es que Aguiar había solicitado días de descanso para comenzar su etapa de trabajo con la Selección porque había tenido un año muy cargado con Biguá y el Vanoli Soresina. Era lógico que se aceptara ese pedido. Ahora apenas llega una oferta, el cansancio no era tal y el jugador sale a seguir cargando su castigado físico. Osimani pudo realizar lo mismo. Cortado en Puerto Rico por bajo rendimiento, pudo ir a Venezuela y priorizo descansar para llegar de la mejor manera a la Selección y poder rendir. Son dos visiones bien distintas de realidades muy similares.
El “
Pica” precisaba descansar, cuidar su físico y liberar su mente para enfocarse luego con ganas a la
Selección. Priorizo lo económico y es entendible, aunque creo que no fue inteligente. No puedo responsabilizar únicamente a
Claudio Pereira que lo que busca es facturar él y el jugador, por creo que a veces el deportista debe saber mirar un poco mejor su realidad deportiva.