Se viene el Sudamericano de Neiva y mientras disfruto de este hermoso momento del futbol en el Mundial, reflexiono sobre que le paso a la Selección de Basquetbol que perdió el encanto de algo que era sagrado. Jugar por la celeste. Algo se rompió y no logro encontrarle una explicación que me deje satisfecho.
Mis inicios cubriendo torneos fueron hace 20 años y a pesar de renuncias aisladas, siempre existieron, sobre todo de los llamados cracks, el deseo de vestir la celeste era brutal.
Ya me explaye sobre la ausencia de García Morales, un escolta de valiosísimo aporte al equipo sobre todo luego de la ida de Mazzarino. Con el paso de los días, no me conforma su ausencia, pero la puedo entender porque realmente sufrió un tremendo desgaste y no estaba bien. El deseo de que juegue y este en los momentos culminantes, me lleva a sentir que el pudo hacer ese esfuerzo por estar.
La baja de Martín Osimani no tiene explicación. El “oso” debió estar si o si, mas teniendo en cuenta que tiene 2 juegos de suspensión y que debía en este Sudamericano para pagarlo, para luego quedar listo para semifinales y el Pre Olímpico del año próximo sin sanción.
A la distancia y aclaro sin estar siguiendo el dia a dia fue desprolija su ausencia.
Castillo y el cuerpo técnico anuncian que va a jugar después de distintas reuniones y a las 2 semanas decide no ir.
Osimani tuvo un año con altibajos, no fue figura en México, fue cortado en Venezuela y entiendo su deseo de ponerse bien físicamente, pero hace más de 1 mes que estaba en Uruguay. No quiso jugar y punto. Esta eligiendo el torneo y el momento y eso si que no me gusta. Lo que hace el “oso” es tener poca memoria. Recuerdo cuando en el 2003 debuto en la selección y el “Che” se la jugo por el desplazando del grupo a Capalbo. Apenas 7 años después decide no estar.
Lo que Osimani no manifiesta es que no se siente cómodo en el grupo de la Selección y eso se palpo claramente en San Juan.
No se si les molesta el liderazgo de Batista y su capitanía, o la conducción de Jauri, o la falta de comodidades de la Selección, pero la realidad es que es incomprensible la ausencia del “oso”.
Por eso lo del titulo, hay algo que se rompió, dos jugadores que defendimos como pocos en sus inicios, ambos tremendamente cuestionados, en menos de una década ya deciden alejarse y elegir.
Los éxitos son importantes, el dinero que uno puede ganar también, sin duda van a vivir mejor, pero no hay nada más sagrado que disponer del cariño y el reconocimiento de la gente en el dia a dia. El poder criar a sus hijos manifestándoles que defendieron a Uruguay, a su país y que intentaron y buscaron la gloria de ser campeones sudamericanos. Es verdad, no había dinero en juego, tan trascendentes en tiempos modernos, donde contratistas inescrupulosos, lo único que les enseñan es a facturar y no a medir la posibilidad de la gloria adquirida.
Me duele por los niños, por el hincha de la Selección, que tenían en Osimani y García Morales a dos de los nuevos espejos a seguir. ¿Qué les digo? ¿Cómo les explico?.
Castillo, Jauri y el proceso
Obviamente que acá hay mayores responsabilidades para que esto este pasando. Teniendo como principales responsables a los que deciden, los jugadores, hay algo que esta pasando que lleva a que los jugadores no estén cómodos.
Ya sabemos todas las vicisitudes del 2009 en Puerto Rico, se trabajo por parte de la dirigencia en intentar contemplar las exigencias de los jugadores para tener las comodidades mínimas.
Castillo tiene que volver a ser el líder que fue en sus inicios y no lo veo. Creo que esta cansado y ya su presencia no es como la del inicio. Apoyo los procesos, pero cuando tienen cierta sustancia. Ney había liderado una exigencia del que renuncia, no juega más y después el que renuncia, vuelve como extranjero a jugar en Uruguay. ¿En que quedo eso?. En nada, como tantas cosas. Le pegamos todos a Granger cuando decidió no estar y ahora que…?. Para que respeten jugar por Uruguay, el que elige, el que renuncia, algo hay que hacer.
Entiendo que el “oso” y García Morales pueden volver el año que viene, que son importantes, pero antes esta la Selección. Falto mas peso de Castillo y el enviar un mensaje claro a los más jóvenes.
Jauri esta en el medio, pero soy bien en claro en manifestar que así como en Sporting el tiene una ascendencia maravillosa, le cuesta armar el grupo y llegarle de la misma manera a los jugadores de la selección. Quedo en evidencia en San Juan. Apoyo su continuidad, por el proceso de trabajo, por su calidad comprobada de entrenador, pero lo quiero con la misma firmeza que lo veo en Defensor Sp.
Me había ilusionado con ganar este torneo, por lo menos pelearlo, creo que la baja del “oso” con Barrera y el “Enano”, podemos intentar disimularla, aunque son muy distintos, pero la baja de García Morales no tiene solución.
Por los que van y están, me encantaría ganar el torneo, pero lo que mas me preocupa es que Castillo y Jauri sean capaces de volver a generar en la selección ese respeto y cariño que se tenía por vestir la celeste, que se eduque para el futuro y que se marque la cancha con claridad. Basta de liviandad, cuando lo que se precisa es mano firme y una conducción clara. De última prefiero perder, pero con los que se mueren por estar. Ese es el mejor mensaje posible.