Uruguay consiguió en Colombia dos de los objetivos buscados, la clasificación a tener una agenda de primer orden en el 2011 pudiendo jugar los Panamericanos de Guadalajara y enseguida el Pre Olímpico de Mar del Plata.
Bajamos un puesto con respecto a los dos últimos Sudamericanos del 2006 y 2008, pero suena comprensible por las bajas que el equipo tuvo y por la mala preparación que se tuvo.
La actuación de Uruguay en Neiva fue de menos a más y el equipo ante Argentina y Venezuela termino rindiendo en el nivel esperado. Costo muchísimo vencer a Chile y Paraguay, se perdió muy fue con el campeón Brasil, pero cuando debimos jugar la semi y el pasaje a Guadalajara, se mostró otro semblante.
No creo que de para festejar el tercer puesto, pero si para buscarle lo positivo ante las adversidades planteadas.
El único temor que se me plantea en las horas posteriores, es que este bronce, no tape los errores compartidos de la dirigencia, cuerpo técnico y algunos jugadores que no nos permitieron disponer del máximo potencial.
Los resultados no deben evaluar un proceso, aunque ayudan a marcarlo, sino el crecimiento durante ese periodo de trabajo y es ahí donde hay que apuntar muy bien para el 2011.
Pintaba mal, termino decoroso
La actuación del equipo en Neiva arranco muy mal, pero termino bien.
Aunque no pudimos repetir el alcanzar la final, el equipo pudo ser competitivo ante Venezuela y Argentina. La actuación de los 3 primeros juegos (Paraguay, Brasil y Chile) no aventuraba un torneo agradable, pero se tuvo reacción y eso es valorable. El equipo que se preparo mal en sus figuras principales, no pudo jugar casi nunca balanceado y recién en los juegos finales mostró la intensidad defensiva pretendida. Carecimos en 4 juegos de peso en la pintura, ya que Batista solo se destaco ante Venezuela y Newsome fue una sombra en el torneo. En el medio juego estuvo lo mejor. El equipo debió adaptarse a otra forma de jugar con el “Enano” e Izuibejeres y de apoco fue creciendo. La habilitación de Osimani, fue el salto que el equipo encontró. Jugó mucho más liberado Martínez y se transformo en figura ofensiva y Aguiar en ataque tuvo su certamen mas regular. Izuibejeres se lució cuando el equipo no estaba fino en los 3 primeros juegos, costándole mas ante Argentina y Venezuela, pero cumplió en su papel.
Las distracciones defensivas fueron el punto flojo del equipo que nos sentenció a no poder aspirar a algo más trascendente. Las tuvimos en todos los juegos y marca las características de algunos jugadores. Solo ante Venezuela puedo marcar que el equipo encontró el equilibrio necesario en ofensiva, para poder mostrar diferentes vías de gol, aunque cuando tuvimos un cuarto muy flojo cuando Salazar decidió defendernos en zona y solo pusimos 8 tantos. Pero en el juego, pusimos bolas de afuera, se pudo correr y se le puso la bola interna a Batista. Se repartió mejor y encima atrás el rival quedo en 70 puntos. Fue lo más redondo.
Pasado, presente y futuro
La preparación para Neiva fue mala y no se puede repetir. La dirigencia que encabeza Castillo, el cuerpo técnico y los líderes de este plantel fueron responsables. El equipo nunca estuvo enfocado en la etapa previa, ya que todo giro en torno a la no citación de García Morales, la renuncia faltando 48hs de “Panchi” Barrera, la reconsideración de Osimani que se sumó a 3 días de viajar a Venezuela y en el medio Esteban Batista que entreno muy poco, se preparo mal y lo pago en el certamen. Como se podía esperar un gran rendimiento colectivo con jugadores en diferentes niveles. La cabeza del equipo recién se enfoco en lo que iba a jugar cuando viajo a Venezuela. Ese es el pasado, buscar aprender de lo que se hizo mal y que no se repita. Castillo y Jauri deben tener otra incidencia en estos temas.
El presente marca que a pesar de todo eso, contamos con una base que nos sigue regalando el ser protagonistas en América y no es poca cosa. Esta generación del Oso, Martínez, Batista, Aguiar, nos permitió ganar un bronce Panamericano en el 2007, nos permitió jugar 2 finales de Sudamericanos y también estuvimos a 1 bola de ir al Mundial de Turquía. Eso es positivo.
El futuro es lo que preocupa. No veo una comunicación clara y hay que marcar los lineamientos cuanto antes para que después no existan sorpresas.
Sigo sosteniendo y se que es difícil de comprobar, pero tengo esa sensación, que si jugábamos este certamen con García Morales, Barrera, el Oso y Batista bien preparados, lo ganábamos y dejamos pasar una chance inmejorable.
Hay que generar el clima acorde en el grupo, la identificación necesaria y no nos podemos dar el lujo que ninguno este afuera.
Osimani, Panchi y García Morales, al igual que en su momento Granger, no deben enojarse con los periodistas si piden que jueguen en la Selección, no es una crítica, es un enorme elogio. Pedimos a ellos, porque los precisamos, como quedo demostrado acá en Colombia con los minutos que jugo Osimani. Pero es más fácil responsabilizar a los demás, de las decisiones equivocadas que toman. Que el bronce alcanzado acá en Colombia no borre lo que no se hizo bien y aprovechemos una camada que tiene calidad y que la volvió a demostrar.