Su noche más soñada

Hace ya un tiempo cuando se habla de un triunfo se destaca primero la parte defensiva, luego lo colectivo hasta llegar a una individualidad. Si tenemos que dar un porqué del triunfo de 25 de Agosto sobre Capitol, el mismo tiene nombre y apellido: Diego Silva.

El escolta, nacido en Welcome y con varias batallas en el ascenso la rompió. Terminó con 35 puntos y 5 asistencias y fue el alma del equipo para salir de la racha negativa.

No sólo anotó esos 35 puntos, sino que practicamente no erró. Inteligente para leer el partido, se hizo de la pelota sobre el cierre y obligó al rival a cortarlo con falta. Desde la línea fue infalible y anotó los 17 libres que lanzó. Tampoco malogró ninguno de los 3 dobles que intentó y los únicos dos lanzamientos que tomó y no embocó fueron desde más allá de los 6.75 (puso 4 de 6).

Es decir que en total, tiró para 41 y anotó 35, fue inteligente y no le templó el pulso para sentenciar el juego. Más allá de la buena noche de Rivero, que volvió de la lesión y anotó 19 minutos y lo que hizo Okoye; el partido de Silva es digno de destacar.