El campeón vive

Oklahoma tuvo contra las cuerdas al vigente campeón, Golden State, pero no le logró dar el golpe de gracia, y ahora la serie se fue al séptimo juego. Klay Thompson tuvo una noche récord. Encestó 11 triples (máximo en la historia de los playoffs) y anotó 41 puntos.

Los Thunder se consolidaron en los playoffs. Durante una temporada regular en la cual tuvieron un buen record, pero perdieron contra todos los poderosos (Cavs, Spurs, Warriors), el equipo liderado por Durant y Westbrook no era un serio candidato para quedarse con el anillo.

Tras eliminar a los Spurs en semifinales de conferencia, los de Billy Donovan empezaron a ser tenidos en cuenta. Mucho más aún cuando le propinaron dos palizas consecutivas a un equipo que no había perdido dos juegos en fila en toda la temporada como Golden State.

Desde ese momento, que pusieron la serie 3-1 a su favor, todo cambió.

Sin embargo, no iba a ser tan sencillo despachar a Curry y compañía. En el juego 6, el MVP tuvo una de sus noches y terminó con 31 puntos, 7 rebotes, 6 asistencias y 5 robos, para ganar 120-111 y extender la serie.

El partido del sábado en Oklahoma podía ser el del batacazo. Los locales llegaron a tener una máxima de 13 puntos pero se quedaron en el final (33-18 a favor de GSW el último cuarto) y con un Thompson que bancó a su equipo a lo largo del juego, y un último cuarto muy bueno de Curry lograron darlo vuelta y llevarse el partido 108-101.

La serie se definirá hoy en Oakland a las 22 horas.