Paliza española

España demostró por primera vez en la preparación su verdadero nivel y aplastó 91-55 (36) a Venezuela. Los europeos abrieron el partido con un 15-0 basado en un fluido juego ofensivo y una defensa excelente (la “vinotinto” estuvo seis minutos sin convertir). De ahí en adelante, los dirigidos por Scariolo siguieron aumentando la renta, que llegó a ser de 40 en los minutos finales del juego.

Por Basquet Plus (Argentina)

El equipo español salió muy enchufado y con ganas de ofrecer espectáculo, lo que quedó constatado con un espectacular mate de Pau Gasol en la primera jugada que despertó la ovación del público que llenó el pabellón Pisuerga para apoyar al la selección.

Gracias a una intensa defensa inicial y a un destacado Víctor Claver en el plano ofensivo, se logró un parcial de 8-0 en tres minutos que obligó al técnico venezolano, Néstor García, a solicitar un tiempo muerto, en el que aprovechó para cambiar totalmente el equipo.

Con John Cox y Néstor Colmenares en pista, Venezuela mejoró notablemente y mostró un juego más fluido y con más intensidad en el juego interior, pero tardó seis minutos en anotar su primera canasta, con lo que siguió a remolque de un conjunto español en el que también variaron las piezas.

Sergio Rodríguez y Fernando San Emeterio, que estuvo bien arropado por los aficionados, mantuvieron el acierto ofensivo para dejar el marcador en el 25-11 con el que finalizó el primer cuarto.

Venezuela subió un escalón con un protagonista destacado, Gregory Vargas, que supo romper la barrera defensiva española para anotar diez puntos, si bien resultó insuficiente para frenar el dominio de los de Sergio Scariolo, que demostró su fortaleza como colectivo y no cedió en anotación, con más de un 63% de acierto.

Todos los jugadores aportaron y, si bien España se permitió el lujo de bajar el listón defensivo, que aprovechó Vargas para mantener a su equipo en el partido, no lo hizo en ataque, ni en mostrar una capacidad de lucha que encarnó como nadie Felipe Reyes, con lo que pudo llegar al descanso con una renta de 23 puntos (48-25).

Tras la reanudación, Scariolo mantuvo el cinco inicial con la única variación de Reyes por Nikola Mirotic y el equipo mantuvo el rumbo, con un control absoluto en todas las facetas del partido, Gasol como dueño de la pintura y con una gran seguridad ofensiva que derivó en treinta puntos de renta (61-31).

El seleccionador venezolano pidió un receso y varió de nuevo todo el equipo para tratar de frenar el vendaval español, muy firme en defensa, pero Mirotic se mostró intratable y, con un último triple de Rodríguez, la ventaja ascendía hasta los 37 puntos (71-34) al finalizar el tercer cuarto.

El poderío de España quedó fielmente reflejado en la valoración de los jugadores, con 135 puntos -22 de Willy Hernangómez, 21 de Gasol y 18 de Mirotic-, frente a los paupérrimos 34 de Venezuela -15 de Vargas-, que se mostró incapaz para derribar el muro defensivo español y su cada vez mayor coordinación.

Las diferencias alcanzaron los 40 puntos (84-44), a falta de poco más de tres minutos para la conclusión y Scariolo aprovechó para seguir corrigiendo errores y puliendo detalles con un último tiempo muerto que, sin embargo, aprovecharon los sudamericanos para dar un pequeño acelerón final y dejar el marcador en 91-55.