Increíble y lamentable, pero real

El encuentro entre Unión Atlética y Biguá no llegó a su fin habiendo sido suspendido a falta de 23 segundos para el final y con el juego igualado en 79 . Los jueces denunciaron que el jugador de Biguá Chaney fue salivado y que el partido quedó trunco por invasión de la parcialidad local al rectángulo de juego. Por si fuera poco, se denuncia una agresión por partid de un hincha azulgrana al árbitro Pablo Sosa.

El partido tuvo mucho mejor en el arranque al equipo visitante. Su gran vía de gol era el altísimo porcentaje de efectividad desde más allá de los 6.75 con Cambón y Brause como abanderados. Unión no estaba bien, problemas tanto atrás como adelante lo llevaron a estar hasta 12 puntos abajo que pudo descontar en el cierre del primer cuarto finalizando 27-19 a favor del «Pato» que dentro de todo lo bueno tenía un gran punto negativo, Borsellino ya tenía tres faltas personales.

El segundo chico siguió mostrando un Biguá muy superior a su rival. El azulgrana se encontraba muy mal en cancha, totalmente superado, cometiendo muchas faltas y sin encontrar ningún tipo de respuesta. La diferencia cada vez era mayor. En el equipo de Villa Biarritz hubo buenos ingresos de Álvarez,  Rojas que sustituyó al «Tito» y de Couñago. La visita aprovechó que jugaba ante un equipo perdido en cancha y se fue 20 puntos arriba al descanso largo, 50-30.

Unión Atlética salió al complemento a jugar con una actitud muy distinta a la que había mostrado en la primera parte, durísimo en defensa. Gracias a esto fue que llegó a ponerse a 13 pero el «Pato» con Borsellino haciéndose fuerte abajo y Cambón volvió a abrir 20 de renta faltando pocos minutos para finalizar el tercero. La «UA» entraba a los últimos diez minutos de juego 15 unidades por debajo, 66-51.

El último cuarto fue de gran emoción. Unión conocedor de la importancia del punto empezó a traer el partido desde la defensa con una tremenda intensidad en ese aspecto liderado por Perdomo, Semiglia y Varela. Además, Gastón también empezó a asumir en ataque con mucha efectividad y Clarkson sacaba rédito jugando el 1×1. El partido ya había cambiado, algo que parecía estar liquidado era un partido de una bola y la gente azulgrana cada vez levantaba más temperatura porque ahora sí, se sentía identificado con lo que veía en cancha. Unión con 4 puntos consecutivos de Semiglia pasó por primera vez en la noche a falta de 2 minutos. Rápidamente tuvo la respuesta de Diego Álvarez con un triple que le volvió a dar la ventaja a Biguá por mínima.

Un doble de Perdomo y uno de Gleen por el lado del visitante hacían entrar a los de Kogan al minuto final 77-76 arriba. La ventaja se estiró un poco más con doble de Chaney, 79-76. Pero este final tan cambiarte tenía algo más y es que Semiglia puso un triple soberbio a distancia para empatar en 79 restando para el final 23 segundos.

Hasta ahí llegó todo. Es que un hincha azulgrana entró a la cancha a festejar ese triple. En el rincón se generó un tumulto entre los propios parciales azulgranas y los jueces inmediatamente deciden irse y suspender el partido. Por si fuera poco, cuando los árbitros parten al vestuario (corriendo) un mal llamado «hincha» de la UA fue corriendo y terminó agrediendo a Pablo Sosa.

Lamentable e inentendible. Unión Atlética en la cancha trajo un partido que no se veía por ningún lado. Terminó 20 puntos abajo el primer tiempo, entró perdiendo por 15 al último cuarto, lo empata faltando 23 segundos y por culpa de unos pocos que nada tienen que hacer en la cancha se suspende el encuentro. Lo imposibilita de poder ganar o no el partido y además deberá aguardar por alguna sanción.

Parecen no aprender más, los que dicen ser hinchas una vez más perjudican al equipo que tanto amor le tienen.




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