Un gran salto

BC conversó con Natasha Dolinsky, jugadora del Club Malvín, quien a sus 19 años viajará a Estados Unidos para jugar en el Barton Community College, radicado en la ciudad de Great Bend, en el estado de Kansas. La base de Malvín contó cuáles son sus expectativas de cara al desafío que tiene por delante, el cual significa un gran salto en su carrera.

“Empecé a jugar a los 5 o 6 años en Olivol Mundial porque mi hermano, que es dos años mayor que yo, iba a empezar a jugar, y entonces yo también me enganché, nos llevaban a los dos después de la escuela. Como no había división de categorías y yo era muy chiquita, después de unos meses mis padres nos llevaron a Marne que queda cerca de casa, y empecé en la escuelita y me encantó. Ahí en Marne enseguida fui subiendo de categoría, con Luis Azambuya que siempre fue mi entrenador. A los 12 me llamaron para una pre-selección sub 15 y conocí a los entrenadores que en ese momento eran de Malvín, que me convencieron de que lo mejor era irme para allá. Arranqué ese año (2010) a prueba, y en 2011 me fui definitivo.”

Al consultarle cómo surgió la posibilidad de la beca, dijo “se dio a través de un entrenador de Brasil que conoce mucho los College de Estados Unidos. Yo le mandé videos, y él consultó a los entrenadores que conoce, para saber qué tipo de jugadora estaban buscando en esta pretemporada que empieza en agosto. De ahí surgieron varias propuestas, algunas de ellas en Texas, pero esta de Kansas fue la más concreta. Enseguida se pusieron en contacto conmigo, y empecé a hacer los trámites y seguir los procesos para poder irme.”

Con respecto su proyección en EEUU, contó “voy a estudiar fisioterapia, y en principio estaría dos años en este College que participa de la liga NJCAA. Después muy posiblemente siga jugando en otro lugar por dos años más, porque se da mucho la transferencia entre universidades. Ellos siempre están buscando jugadoras en otras ligas, y cuando vas sabés que te están viendo constantemente para poder cambiarte a futuro.”

“Ahora voy a vivir en el campus de la universidad. He hablado bastante con el que va a ser mi entrenador, y también un poco con algunas de mis compañeras, que me han contado un poco cómo es la universidad, los entrenamientos, y todo. Lo que tengo claro es que todo es muy profesional, tengo que ir a dar lo mejor, que es también lo que esperan ellos, te lo hacen ver desde un principio con lo organizados que son y cómo manejan las cosas. Espero adaptarme de a poco al estilo de vida, y aprender lo más que pueda de todo esto. La verdad que estoy muy contenta y agradecida con la gente que siempre me apoyó y que lo sigue haciendo.”

Ante la pregunta de cuáles son sus expectativas de cara a este desafío, dijo “en todas las oportunidades que pude ir a competir a otro lado siempre me traje algo, aunque quizá no lo notara en el momento, después siempre me daba cuenta cómo te hacen crecer esas experiencias. Por eso lo que más me interesa es seguir creciendo, salir de la rutina y las costumbres, si bien yo estoy bien acá, creo que conocer lugares nuevos, gente nueva, y costumbres nuevas te hace crecer como persona y madurar. Además, obviamente que acostumbrarse a otro básquetbol y otro estilo de trabajo me va a ayudar a crecer mucho como jugadora. Vengo entrenando todos los días en el club preparándome, en cancha y haciendo físico, pero sé que cuando llegue allá va a arrancar la pretemporada y va a ser muy intenso, y me voy a tener que ir acostumbrando de a poco. Es una forma de juego y de entrenamiento muy distinta a la de acá, seguramente me va a abrir la cabeza y me va a ayudar a crecer mucho. Estoy dispuesta a afrontar eso, y también todo lo que venga después.”