Lo que dejó (II)

Hebraica Macabi tuvo una flojo Liguilla marcada por las lesiones, Welcome buscó cambiar para dar el salto de calidad, Nacional sigue basando su gran campaña en la defensa y Urunday Universitario perdió mucho con la baja de Elliot.

Tiene crédito aún

Hebraica Macabi, el actual bicampeón de Liga, tuvo una muy floja Liguilla, ganando solamente dos partidos.

Las lesiones de Sebastián Izaguirre y Jimmy Boston, dos pilares importantes en el juego interno, redundaron en una ronda con poco éxito del Macabeo.

A esto hay que sumarle la salida de Rashaun Freeman, apostando al regreso del panameño Lloreda, con el que se coronó campeón la última temporada y le dará al equipo un mayor peso en la zona pintada, sobre todo, la posibilidad de cumplir un rol más importante en todo el trabajo invisible que necesitan los buenos perimetrales que tiene Macabi.

Hebraica tiene una buena eficiencia ofensiva, anotando 111,6 puntos cada 100 posesiones, jugando habitualmente a un ritmo elevado (76,8 posesiones por juego). Esta eficiencia se debe a un alto porcentaje de tiro exterior (39%), siendo el mejor equipo en ese rubro.

El patrón de juego que lo ha llevado a los últimos logros lo mantiene el Macabeo, buscando ante defensa plantada jugar desde cortinas para García Morales, con Zanotta siendo efectivo tras bloqueos directos y Hicks apelando a su efectivo uno contra uno, teniendo que jugar en muchos momentos de 4 ante la baja de Izaguirre, buscando Zylbersztein mantener ese esquema de cuatro afuera y uno adentro.

Uno de sus fuertes es el cerco reboteador, captura un 73% de los rebotes que se da en su aro, siendo el equipo de mejor número en este rubro.

La carencia del equipo ha estado en defensa, recibe 109,8 unidades cada 100 posesiones y eso es algo que el monarca deberá solucionar de cara a playoff, sobre todo ante un equipo como Malvín que tiene muchas opciones ofensivas y sabe leer bien por donde pueden pasar las ventajas.

Por dar el salto

La campaña de Welcome ha sido más que aceptable, basando notoriamente su juego en la preponderancia que tiene Esteban Batista.

La W es el equipo más eficiente en ofensiva (113 puntos cada 100 posesiones), pero a su vez es el segundo menos eficiente en defensa (109,4 unidades cada 100 posesiones).

En ataque, crece su efectividad cuando juega para o a partir de Batista, que ha promediado 19,8 puntos, 12,1 rebotes y 4,7 asistencias. El pivot no solamente castiga desde su juego desde el posteo, sino que también lo hace de frente al aro, generando espacios para cortes sin balón de sus compañeros.

El equipo de Espíndola ha tenido buenos momentos con puntos de contraataque e imprimiéndole un ritmo frenético al juego, sobre todo encabezado por Dakarai Tucker, pero apostó a otro estilo de extranjero como Keyron Sheard para la etapa definitoria.

El entrenador busca un jugador que no sea solamente definidor como lo era Tucker, sino que también pueda generar algunas situaciones desde el pick and roll con Batista.

En la defensa del pick and roll es donde deberá hacer hincapié el DT para lograr una mayor consistencia y meter a Welcome entre los mejores del torneo, armas tiene.

De atrás hacia adelante

Nacional ha sido la gran revelación del torneo y ha basado su éxito en un muy buen trabajo defensivo, desde la planificación a la ejecución.

El Tricolor posee de las mejores eficiencias defensivas (104,3 puntos recibidos cada 100 posesiones), bajando un poco su producción en la Liguilla.

Gonzalo Fernández ha logrado en cada partido adecuar al equipo para lo que precisa, apelando a presiones extendidas, defensas zonales, combinadas, pero con un factor común, todas excelentemente trabajadas.

El entrenador ha apostado a Mateo Sarni como titular en los últimos juegos, siendo defensivamente de los mejores hombres del torneo, con mucha intensidad, capacidad de anticipar la situación y aplicación. También cuenta con un hombre como Callistus Eziukwu que le ha dado muchísimos resultados, siendo muy intimidante cerca del aro y mostrándose como un especialista en las ayudas.

En ataque tal vez pueda estar la debilidad de este equipo, que por momentos se vuelve muy dependiente de Danridge, que ha hecho una gran Liga, encontrando sus mejores dividendos cuando Leandro Taboada (liberado de la base y más efectivo cuando juega con Sarni) o Santiago Moglia aparecen en su esplendor.

El punto más flojo de Bolso es su lanzamiento exterior, promediando un 30, 2%, siendo el más bajo porcentaje de la Liguilla y eso lo sufre mucho cuando los equipos rivales se le plantan en zona.

Nunca se encontró

Urunday Universitario ganó solamente un partido en la Liguilla y cerró la segunda ronda con 7 derrotas al hilo.

El Estudioso, que había tenido un muy buen inicio de Clausura, se cayó absolutamente y en eso tiene mucho que ver los problemas físicos de Carl Elliot.

Fue el equipo de peor eficiencia defensiva (110,1 puntos recibidos cada 100 posesiones), no pudiendo repetir lo muy bueno del inicio del Clausura en este aspecto, que lo llevó a estar invicto durante 8 fechas.

Más allá del bajón pronunciado de Elliot, que generó un recambio, nunca pudo Da Prá volver a insertar a Emilio Taboada en el esquema, un jugador sumamente importante, pero que perseguido por las lesiones no pudo estar durante buena parte del torneo.

Su mayor potencial está en el juego interno, donde con Young-Craig-Soarez, ha logrado ser de los equipos que mayor cantidad de puntos en la pintura suma (39 por partido) y además posee varias segundas opciones gracias a la buena carga del rebote ofensivo, tomando un 35% de los rebotes que se dan en el aro rival.

El control de las pérdidas es algo que deberá solucionar Urunday, para ganar en eficiencia ofensiva, pero sobre todo y si quiere darle un susto a Aguada, tendrá que ajustar defensivamente, ya que su rendimiento atrás ha sido directamente proporcional a sus resultados.