Cruce de potencias

El choque entre Malvín y Hebraica Macabi resulta el duelo más atractivo de la etapa de cuartos, por ser dos candidatos al título. El ritmo de juego parece ser la diferencia más marcada, siendo el Playero el que promedia menos posesiones por partido y Macabi quien impone mayor ritmo.

Dos candidatos al título se cruzan en la etapa de cuartos de final, por lo que uno de ellos cerrará demasiado temprano su participación en esta Liga Uruguaya.

Analizamos las virtudes y puntos flacos de cada uno de ellos para palpitar una serie que promete ser una final anticipada.

A diferentes velocidades

Entre un equipo y otro existe una enorme diferencia en cuanto al ritmo de juego: Malvín es el equipo que promedia menor cantidad de posesiones por partido en la LUB (71,7) y Hebraica Macabi el que promedia más después de Defensor Sporting (76,8).

Esto significa que seguramente quien controle dicho ritmo será el que logre preponderancia en la serie, buscando el Playero aplacar la velocidad del juego y proponiendo una defensa de 5 x 5, mientras que para el Macabeo será importante soltar el contraataque.

No hay demasiada diferencia entre ambos en puntos de contraataque y tras pérdidas, logrando en ambos ítems una pequeña ventaja el actual bicampeón. Macabi anota un promedio de 13,6 puntos de contraataque y 15,9 unidades tras pérdidas, mientras que el Playero tiene una media de 13 y 14,6 respectivamente.

El bajo ritmo que impone Malvín lo hacen ser muy eficiente defensivamente, recibiendo 105,1 puntos cada 100 posesiones, en tanto, Macabi tolera 109,8 unidades por cada centenar de ataques.

En ofensiva la relación es opuesta, es Macabi el más eficiente, con 111,6 puntos por 100 posesiones y Malvín, que ha mejorado con el correr del torneo, anota 110 puntos en la misma cantidad de avances.

¿Adentro o afuera?

En el juego interno los números marcan un mejor promedio de Hebraica Macabi, que anota 36,8 puntos en la zona pintada sobre 32,8 de Malvín, incluso en la toma de rebotes hay diferencias a favor del bicampeón.

El Macabeo es de los equipos que mejor cuida su propio rebote, tomando un 73% de los que se dan en su aro, mientras que Malvín tiene de los números más bajos en ese rubro, un 67%.

Para que Macabi pueda contraatacar, será importante que logre mantener ese buen cerco reboteador, y además, buscar conseguir segundas opciones, dado que también es un equipo que carga bien el rebote en ataque.

En este aspecto, la llegada de Harper Kamp, un 4 fuerte y con capacidad para defender a un centro, es una buena noticia para Malvín, en la búsqueda de solucionar un problema que ha arrastrado durante buena parte de la temporada.

Por otro lado, el retorno de Izaguirre y Boston, el último sin estar en óptimas condiciones, le otorgará más centímetros al Macabeo. Si bien Izaguirre habitualmente juega más abierto, esto genera espacios para que Lloreda, o incluso Hicks puedan atacar posteados en el uno contra uno.

Francotiradores

Estos equipos son los mejores tripleros en porcentaje del torneo, teniendo Hebraica un 39% de acierto en lanzamientos detrás de los 6,75 y Malvín un 38%. A su vez el Playero promedia 9,45 triples por encuentro, lo que significa que anota un altísimo 36% de los puntos que promedia por encuentro desde esta vía. Hebraica por su parte promedia 9,1, lo cual significa un 31,8% de los puntos que anota.

Los dirigidos por Pablo López, desde la llegada de Galloway (el mejor asistidor del torneo), han liberado a Cabot y a Mazzarino, que generalmente aprovechan muy bien las buenas cortinas de Hatila Passos.

Pero por el otro bando también hay especialistas. Uno de ellos es García Morales, que junto a su rival Mazzarino es de los mejores saliendo de cortinas indirectas (sin pelota). Además, Leandro ahora cuenta con un excelente cortinador como lo es Lloreda. A lo que él pueda generar se suma siempre Zanotta, que suele anotar bastante tras bloqueos directos.

El juego desde el pick and roll atacando a Hatila Passos o a Lloreda seguramente esté dentro del plan de juego de ambos entrenadores. Sería esperable que intenten generar desde esa situación para castigar a los internos rivales, que por complexión física pueden quedar mal parados luego del pick. Por lo tanto, esto va a requerir mucha atención de la defensa colectiva, y mucha velocidad en las rotaciones.

Repartiendo el juego

Malvín es de los equipos que mejor se reparte la pelota, promediando un 27,4% de asistencias, teniendo un ratio de asistencias sobre pérdidas de 139, respecto a un 127 del Macabeo.

La paciencia ofensiva que suele tener el equipo de Pablo López lo lleva a realizar un juego de muchos pases, muchas veces triangulando a partir de un pick central, habilitando a la caída de Hatila con efectividad.

Para ello, posiblemente Hebraica plante por momentos una defensa zonal, la cual debe estar muy ajustada sobre todo pensando en los tiradores rivales. No hay que olvidar que en la final del año pasado esto le dio mucho resultado.

Más allá de todo, Hebraica también es un equipo que se pasa muy bien el balón, y el regreso de Izaguirre le permitirá abrir espacios para jugar con 4 abiertos y uno adentro, buscando castigar las habitualmente justas rotaciones defensivas que realiza Malvín.

Refiriéndonos a las rotaciones del plantel, Malvín ha tenido una diferencia en la temporada. El Playero consiguió buenos aportes desde la banca, sobre todo de Santiso, que ayuda a elevar el tono defensivo en primera línea, y de Souberbielle que, tanto de 3 como de 4, ayuda a abrir espacios y ha sido pieza clave en ofensiva.

Para Hebraica será un desafío que la rotación del plantel no haga decaer el nivel de los titulares. Zylberszein se ha tomado la Liguilla para darle minutos a Facundo y Octavio Medina, y también por un tema de necesidad a Agustín Zuvich, tratando de llegar a esta instancia con jugadores prontos para saltar a la cancha. Además, en la rotación estarán seguramente Aguilera, adicionando también el retorno de Boston.