Bajo la lupa

Analizamos la serie final entre Aguada y  Malvín, las claves, ventajas y desventajas de los dos mejores equipos del torneo, que definirán quien será el campeón de la Liga Uruguaya.

 

Aguada y Malvín llegaron a la final luego de haber sido el 1 y 2 de la fase regular, teniendo diferentes armas para plantarse en la final en busca del tan ansiado título. Aquí analizamos cuales son las claves de esta serie final que en lo previo pinta para ser muy pareja.

 

Ritmos ofensivos

En cuanto a los ritmos ofensivos (cantidad de posesiones por juego), son los equipos que juegan más lento según el promedio del campeonato.

El Aguatero juega 71,5 posesiones por partido y el Playero tiene una media de 72,4, siendo dos equipos que tratan de jugar de forma paciente en ofensiva, buscando las primeras y segundas ventajas en cada ataque.

En esta serie final, quien pueda acelerar dicho ritmo de juego puede obtener una ventaja, siendo en puntos de contraataque (Malvín tiene muy buenos ejecutantes en transición) o tras pérdidas (algo en lo que Aguada puede preponderar, ya que su rival tiene un promedio de un 20% de pérdidas cada 100 posesiones).

 

Juego interno

El juego interno es uno de los factores claves de la serie, con algunos números contundentes a lo largo de la temporada que pueden marcar el rumbo de la llave.

El Aguatero es el equipo que mejor carga el rebote ofensivo, con un 33% de ORB, mientras que Malvín es de los peores en el rebote defensivo, con un 67% de DRB.

Dicho número del Playero ha mejorado desde la llegada de Harper Kamp, pero necesita mejorar el cerco reboteador frente a un rival que carga y muy bien el rebote ofensivo.

En cuanto a las referencias defensivas, habrá que ver qué decisión toman los entrenadores, porque Kamp se ha mostrado como un jugador muy activo ofensivamente, pudiendo jugar tanto de frente como de espaldas, mientras que en el Rojiverde habitualmente es Feeley el que se abre para generarle espacios a Smith.

 

Defensa de Mazzarino

Resulta fundamental para el éxito de Aguada en la serie, el cómo se defienda a Nicolás Mazzarino, principal generador que posee Malvín.

En cuanto a la referencia individual, durante la temporada fue Federico Pereiras el que lo tomó, pero el Hechicero Cabrera ha decidido en los últimos dos partidos incluir desde el arranque Diego García, que también en algunos momentos lo ha defendido.

Mazzarino es un especialista saliendo de cortinas, tanto indirectas como directas. Malvín juega desde salidas en rombo y de sucesivas por el eje de la cancha para el salteño, donde seguramente Aguada intentará perseguir o cambiar de hombre para evitar pueda existir ventaja en ese punto.

Otra de las especialidades de Il Capitano es el pick and roll central, generalmente ejecutado con Hatila Passos. Ahí el Aguatero deberá planificar una fórmula certera para evitar ser lastimado desde esa situación, donde muchas veces se busca una triangulación con el 4 abierto para castigar las ayudas.

 

Paciencia ofensiva

La paciencia ofensiva es algo que ha caracterizado a Aguada durante toda la temporada, teniendo en su plantel a dos de los mejores bases de la presente Liga Uruguaya.

El ritmo lento que le imprime el Rojiverde a las ofensivas, se debe en muchos casos a la intención de buscar constantemente la ventaja para definir, apelando a un juego por conceptos, rompiendo la primera línea y descargando, con posteriores pases extras.

Para explotar las ventajas, Aguada deberá atacar desde el pick and roll central a Hatila Passos, que por sus características, habitualmente se hunda y deja un espacio para poder atacar. Esa situación de juego la ejecutan muy bien Bavosi, Demian Álvarez y Diego García, teniendo en ese aspecto variantes para utilizarla.

En la conducción, Aguada ha mostrado un nivel superlativo de sus guardias y en eso, Malvín, que utiliza a Cabot y Santiso en ese puesto, con buenos desempeños, ha extrañado en la etapa de playoff el rol generador de Galloway, que liberaba sobre todo a Cabot de la responsabilidad de la conducción, teniendo en McGuire un jugador de características muy diferentes.

 

¿Será la sellada?

La presencia de Dominic McGuire puede generarle una ventaja a Malvín sin solución para su rival, debido a que el Rojiverde no posee un alero de la estatura del norteamericano ni de la capacidad atlética del mismo.

McGuire mostró algunos destellos de su clase en la llave frente a Defensor Sporting, pero lejos de estar acoplado al equipo, en algunos momentos fue Souberbielle el que ocupó con muy buenos atributos ese lugar.

Seguramente sea Demian Álvarez el que comience defendiendo al ex NBA, algo que hará que traten de hacerle aclarado para que pueda jugar en el uno por uno. Desde la banca, Miguel Barriola o hasta el propio Jeremis Smith, son opciones que puede manejar el Hechicero Cabrera en caso de que el juego pase por McGuire, no tanto como generador, sino más terminando las ofensivas.