Factores de cambio

Analizamos las variantes propuestas por Aguada y el porqué del cambio en la serie final frente a Malvín. La presión defensiva, la rotación de bola en ataque y el ritmo de juego son buena parte de la explicación.

 

La final entre Aguada y Malvín nos ha regalado una serie con muchos vaivenes, donde el Playero dominó en los dos primeros juegos, pero el Aguatero se recuperó y pudo empardar la llave.

Analizamos los aspectos más importantes en los que Aguada hizo modificaciones, para poder cambiar la pisada y pasar de encontrarse 0-2, a ponerse 2-2 en la final.

 

Ritmo de juego

El ritmo de juego (cantidad de posesiones) a la que juegan los equipos, ha sido un factor muy importante en las finales, generalmente quien ha prevalecido en el control del mismo, ha sido el ganador.

Durante la temporada, tanto Aguada como Malvín fueron de los equipos que jugaron a menor ritmo, con un promedio de 71,5 posesiones por juego el Rojiverde y de 72,4 el Playero.

En la serie, durante los dos primeros partidos el ritmo lo marcó Malvín, jugándose pocas posesiones (64 y 66), pero logrando el elenco de Pablo López lastimar a su rival en transición.

A partir del tercer juego, Aguada comenzó a contraatacar, a partir de la intensidad que puso en primera línea, elevando el ritmo del juego y sacando buen rédito, elevándose la cantidad de posesiones por juego a 71 y 67 respectivamente.

La diferencia en puntos de contraataque entre el tercer y cuarto partido fue de 32-3 a favor de Aguada, mientras que en los primeros juegos había favorecido a Malvín por 23-19.

 

Variantes defensivas

Las variantes defensivas practicadas por Aguada a partir del tercer juego le dieron mucho resultado al Hechicero Cabrera. La referencia de Federico Pereiras sobre Marcos Cabot, presionándolo en toda la cancha, le bajó el ritmo al conductor playero y le sacó capacidad de organización, restándole segundos en la subida del balón.

Cabot había promediado 15,5 puntos y 3,5 asistencias en los dos primeros partidos, bajando su producción en los restantes a una media de 2,5 unidades y una asistencia por juego.

Aguada sufrió mucho, sobre todo en el primer juego, las descargas al lado débil a partir de un pick and roll jugado por Mazzarino. La intención de que el salteño no pese en el juego ofensivo y controlar las caídas de Hatila Passos tras el pick & roll le permitieron al Playero castigar sus rotaciones defensivas.

Ya en el segundo juego la intención fue otra y defensivamente Aguada mejoró, si bien ha sufrido desde los picks directos jugados por el Nico, ha evitado que otros protagonistas se involucren en el juego, volviendo a Malvín un equipo muy dependiente del experimentado escolta.

 

Orden ofensivo

A lo largo del año Aguada ha sido de los equipos que mejor ha cuidado el balón, teniendo la mejor relación asistencias/pérdidas del torneo (153,5) sobre los 137,1 de Malvín.

La paciencia en ataque, el jugar generalmente a partir de una reversión de bola con Feeley en el poste alto en el eje, apostando a constantes rompimientos y descargas, ha hecho que dicha relación asistencias/pérdidas crezca a partir del tercer juego de 155 a 172, estando por encima de los números que ha logrado en el año.

Este cuidado del balón y orden ofensivo, le ha generado dos aspectos positivos al Rojiverde, mejorar la eficiencia ofensiva (puntos por posesión) y evitar los puntos de contraataque y en transición de su rival.

 

Carga de rebotes ofensivos

La carga del rebote ofensivo en Aguada ha sido uno de los puntos altos del elenco del Hechicero Cabrera, promediando un 33% de rebotes en el aro rival.

A su vez, Malvín llegaba a esta instancia con el número más bajo de %DRB, un 67,5%, notándose una carencia notoria en el cerco reboteador.

Durante la serie, ha sido clara la preponderancia del Rojiverde en este rubro, logrando tomar un 35% de los rebotes generados en el aro de Malvín, llegando incluso en algunos pasajes de la serie a acercarse a casi un 50%, es decir, cada dos lanzamientos en ataque, en uno volvía a tener la posesión.

Tal vez este número no se traduzca tan directamente en puntos de segundo oportunidad, donde ambos promedian 9,5 en este rubro. Pero la toma de rebotes en ataque, también impiden que el rival pueda soltar la contra desde el rebote en su aro y ahí es una batalla ganada por Aguada.