“Si soy líder, lo voy a hacer a mi manera”

Una más que interesante entrevista le realizaron al capitán de la Selección Bruno Fitipaldo en la página oficial de FIBA. En la misma habló de todo, sus orígenes como jugador, su llegada a Náutico, su pasaje a Malvín y la importancia de Pablo López en su carrera. También de su rol de líder en la Selección Nacional y su pasaje por los diferentes equipos que defendió. Destacó a Nicolás Mzzarino como referente en su carrera, dentro de una nota a la cual no le faltó nada.

POR FIBA

Bruno Fitipaldo se transformó hace un par de años en el nuevo líder de la Selección Uruguaya. Desde la llegada de Marcelo Signorelli, es el capitán de su selección que lucha para llegar al Mundial de China 2019. Como todo uruguayo comenzó jugando al fútbol, pero la influencia de haber tenido un padre que practicó el basquetbol, lo ayudó a cambiar de rumbo a tiempo:  “Empecé con el fútbol como a mayoría de los chiquilines hasta los 12 años. Igual esos últimos dos años como iba al Club Náutico donde se hacían todos los deportes, hacía un poco de todo. A los 10 empecé con el baquetbol y desde ahí nunca más tuve dudas que hacer. De ahí me fui a Malvín y ya lo elegí como deporte”, aunque a su vez aclara “Era centrocampista jugando al fútbol, me encantaba y me destacaba para mi categoría. Al principio jugaba mejor al fútbol que al basquetbol , después fui mejorando y llegaron las convocatorias a las Selecciones juveniles”. Claro que la ifluencia de la familia también fue importante, su padre jugó al basquetbol y se lo hizo sentir de muy joven: “Nosotros teníamos un tablero y casa y jugábamos mucho; pero igual lo mio hasta los 12 años era pensar en el fútbol. No es que nacimos con mis hermanos sólo para el basquetbol, sino que es algo que se fue dando y llegar a Malvín con él s i fue la clave para no seguir probando en el fútbol”.

El conductor del equipo de Signorelli, ha sido un jugador que siempre se identificó con Uruguay: “A los 13 años empecé a ir a los grupos abiertos de la Selección sin competencia. Entrenábamos una vez por semana y de ahí en adelante siempre tuve la suerte de jugar por Uruguay”

“Mi quiebre fue cuando llegó Pablo López a las inferiores de Malvín. Tenía 14 años e hice un cambio porque veía que no me iba a alcanzar para lo que quería. Empecé a entrenar con un preparador físico (Andrés Barrios) y hacer un trabajo específico sobre la velocidad, cambié la nutrición y creo que en un momento perfecto del desarrollo mio, se dio ese entrenamiento para cambiar”

Su primera aparición para el público uruguayo fue cuando jugó un torneo de segunda en el Club 25 de Agosto; allí su nombre empezó a pesar de sus apenas 18 años: “Ese fue mi final del desarrollo de las inferiores. Me sirvió para probarme y demostrar que estaba pronto para jugar”.

Luego de un par de títulos con Malvín, le llega la chance de probar suerte en el exterior. Primero Obras en Argentina, luego el Orlandina de Italia para llegar a Galatasaray de Turquía. Tras esa experiencia, retornó a Italia donde defiende al Avellino. El crecimiento fue muy rápido y en medio le llega la estacada noticia que sería el capitán de la Selección Uruguaya. La llegada de Marcelo Signorelli como entrenador, le dio la chance al armador con 25 años asumir tamaña responsabilidad: “En su momento me tomó por sorpresa, pero es una alegría muy grande. Históricamente los capitanes en Uruguay son jugadores de mayor experiencia, pero es una realidad que el promedio de edad en Uruguay es bajo. Estamos en una etapa de recambio y eso podía pasar”.

La personalidad e Fitipaldo ha sufrido una trasformación, pero según el mismo se encarga de destacarlo, eso es mucho más para el afuera, que dentro del grupo: “Lo que trato de hacer es no perder mi esencia o mi forma de ser. No quiero parecer una cosa que no siento. Si soy líder de este equipo, lo voy a hacer de mi manera y manteniendo las cosas tal cual soy convencido de lo que tengo que hacer. Es verdad que para afuera parezco mucho más callado, pero dentro del grupo siempre hablé y tuve muy buena relación con todos.” A su vez entre risas dijo: “Para el afuera como capitán tengo que hacer algunas cosas que son obligatorias y no me encantan, pero ya me acostumbré y es parte de esto”.

Con relación a las chances de Uruguay para clasificar al Mundial de China 2019 remarcó: “Es difícil, pero me veo con más chances que antes. En los torneos que eran largos era más complicado. De todas formas tenemos que ser consistentes durante muchas ventanas, porque no podemos fallar en ninguna, eso nos podría costar la clasificación. Nuestras bajas son sensibles ya que no tenemos un plantel tan amplio con jugadores de roce internacional”.

A su vez al hablar de la Selección dijo: “Es un orgullo defenderá. Lo vemos en Uruguay muy claro en el futbol y a nosotros nos pasa lo mismo con la de basquetbol, más allá que nosotros no competimos a ese nivel. Nosotros cuando jugamos es solo por el orgullo de representar a nuestro país. Acá no hay dinero ni ningún otro tipo de intereses. Esperemos que algún día seamos para la gente un orgullo como pasa con el fútbol”.

Un referente dentro de la cancha: “Nicolás Mazzarino, jugué con él un solo año pero él me marcó mucho”

Un referente fuera de la cancha: “Admiro a Manu Ginóbli”

LOS EQUIPOS DE SU CARRERA

Náutico: “Fueron mis inicios en el deporte. Allí hice mis primeros amigos”.

Malvín: “Es mi club y espero volver algún día. Es como mi casa, yo puedo jugar en distintos equipos y pasar por distintos países, pero mi club va a ser siempre Malvín”.

25 de Agosto: “El club que me dio la chance de mostrarme en primera división”

Obras (Argentina): “Un paso importante, fue mi primera experiencia en el exterior y aprendí muchas cosas. Ellos me dieron solidez como jugador. Fue un paso más importante del que parece”

Orlandina (Italia): “Fue una manera de mostrarme en Europa. Ellos confiaron en mí y fueron 5 o 6 meses perfectos”

Galatasaray (Turuquía): “Hasta hoy en día la mejor experiencia como profesional. El nivel en el que estuve que estar era muy alto y aprendí mucho, ya que no solamente se aprende cuando a uno le va bien”.

Avellino (Italia): “Era volver a un equipo con aspiraciones en Italia. Me quedó un sabor amargo porque hicimos una buena fase regular y no lo sostuvimos en playoffs”.