Concentran juntos

El pasado fin de semana se realizó, en Paysandú, una concentración de las preselecciones U15 de Uruguay. Tanto el equipo masculino de la categoría como el femenino, ambos preparándose para sus respectivos sudamericanos, utilizaron el estadio Ocho de Junio como sede durante tres días.

Las preselecciones U15 de Uruguay fueron protagonistas de algo inédito el pasado fin de semana al concentrar en conjunto en Paysandú. Con el estadio Ocho de Junio como sede, tanto para entrar y jugar como para dormir, los equipos dirigidos por Marcelo Capalbo y Victoria Pereyra convivieron del viernes al domingo. En la concentración, ambos planteles entrenaron tanto el viernes como el sábado y el domingo a la mañana jugaron amistosos ante equipos locales. La U15 femenina enfrentó a un equipo de chicas de Salto y Paysandú, mientras que la masculina jugó ante la selección U18 de Paysandú que se prepara para el campeonato de selecciones departamentales a disputarse a finales de octubre.

Este tipo de concentraciones han sido habituales en los procesos de selecciones formativas, tanto femeninas como masculinas, en los últimos años, pero lo que nunca se había dado es que viajaran en conjunto dos selecciones de diferente género y esto es una muestra más de la convivencia que tienen ambos procesos.

Desde la creación del Centro de Entrenamiento de la Federación Uruguaya de Básquetbol, comenzó a gestarse una relación entre los diferentes procesos de selección sin precedente. El entrenar en el mismo lugar ha llevado a los chicos y las chicas de las diferentes selecciones a compartir espacios (sala de musculación, cancha, tribuna, espacios comunes, entrada y salida de los vestuarios, etc.), incluso con la selección mayor. Además, el hecho de que todas las selecciones formativas compartan gran parte de la integración de sus cuerpos técnicos (excepto los entrenadores, que igualmente trabajan en conjunto) es otro factor para compartir y es una muestra del apoyo que se les ha brindado a ambos procesos de selecciones formativas por igual.

Más allá de lo que comparten los chicos y chicas, los entrenadores también han aprovechado el compartir espacios para unificar criterios. El trabajo en conjunto no solo se ve en cancha, donde así como Alejandro Álvarez tiene instancias en las que participa de los entrenamientos de las selecciones masculinas se ve a Marcelo Capalbo “metiendo cuchara” en prácticas de chicas, sino que también se nota en las intenciones de juego que comparten los equipos de las mismas categorías llegando al punto de compartir transiciones ofensivas.