La salida de Signorelli

Sin dudas que la salida de Marcelo Signorelli de la Selección Nacional causó estupor en propios y extraños. Desde que la FUBB hizo el anuncio fueron muchas las voces que se alzaron y muy pocas las razones oficiales que se brindaron al respecto.

Claro que este tema excede lo deportivo, ya que Uruguay estaba en una muy buena ubicación en la eliminatoria y venía de un gran triunfo ante México. Es que con Signorelli como entrenador, los números de la celeste eran altamente positivos, habiendo ganado entre Sudamericano, AmeriCup y Eliminatorias 11 de los 17 partidos disputados. Dentro de los puntos más altos se encuentran el triunfo ante Argentina en Olavarría (23 de febrero)  y la última victoria con México en el Palacio Peñarol (17 de setiembre).

¿Entonces qué pasó?

Los motivos que se brindarán son todos extra oficiales, más allá que muchos se fueron dando a conocer en sus respectivos momentos y llevaron a un desgaste en la relación.

Atrás en el tiempo, hay que ir a la convocatoria de Signorelli para la AmeriCup dos hechos se generaron y hasta para muchos pasaron por alto.

Regatas jugaba la final de la Liga Argentina ante San Lorenzo y Santiago Vidal era el base titular ante la salida de Sims por temas personales. El mismo día que su equipo jugaba la definición, recibió el llamado de Signorelli para anunciarle que no iba a ser tenido en cuenta para la AmeriCup, ya que su posición estaba cubierta con Granger y Parodi. Si bien era algo que podía pasar, el buen nivel del base y sobre todo el momento no cayó para nada bien y es algo que siempre repercutió en la posterior relación. El destino también marcó que en esta última ventana, el jugador priorizara otras cosas y no la Selección; por más que los motivos tampoco nunca quedaron del todo claros.

Siguiendo con la AmeriCup, fue curioso el momento en el cual Mauricio Aguiar anunció su retiro de la Selección. El ‘pica’ había estado en el Sudamericano anterior con Signorelli como entrenador, pero a 15 minutos de que se diera la lista, manifestó su salida tras 16 años defendiendo la celeste. ¿Casualidad o causalidad; algo que tampoco fue claro por parte del jugador?

De todas formas la preparación para la Americup seguía su rumbo, viaje a China mediante el equipo se preparaba para volver a jugar en casa tras 15 años. Otro golpe sacudió al cuerpo técnico. Los dirigentes decidieron cesar a Leonardo Zylbersztein del puesto de asistente en un hecho donde los motivos tampoco quedaron del todo claros. Marcelo Capalbo se quedó en el cargo y los resultados acompañaron. La clasificación al Final Four se perdió ante Estados Unidos pero siendo más que competitivos y teniendo contra las cuerdas a quien a la postre se transformó en el campeón.

El tiempo pasó y las bajas se empezaron a dar en cadena. Desde la FUBB también comenzaron a ver cosas que no gustaron y el proyecto Selección que estaba totalmente a cargo de Signorelli comenzó a tener variantes. De la parte de formativas, fue Marcelo Capalbo el que terminó haciéndose cargo y esto provocó algunas situaciones desprolijas. El ejemplo más claro esreciente, donde cada entrenador dio una lista para entrenar con grupos U21.

De todas formas, la relación con Capalbo también se desgastó, a tal punto que tras el retorno de la anterior ventana que incluyó triunfo con Paraguay y derrota ante Argentina, el asistentedecidió dar un paso al costado y dedicarse sólo a las formativas. Ya había llegado Federico Camiña para ocupar ese rol.

Todo lo previo a esa ventana fue negativo. El cruce con Batista fue claro y notorio. Las expresiones del interno (muy poco oportunas) en un medio argentino (reloj de 24) pegaron profundo: “Uno mira la última lista de convocados de Uruguay con cinco bases y un alero. Entiendo que está bastante desbalanceada esa lista y más en esa posición. Me parece que nos está faltando un poco de sentido común, pero yo trato de dedicarme a jugar y no a conformar listas ni equipos”. Tras las declaraciones, el interno no estuvo presente con Paraguay y Argentina por lesión. Esteban había tenido una charla con Signorelli solicitando ser el capitán de la Selección, algo que el entrenador desestimó y que terminó de quebrar la relación. En lo deportivo fue el peor momento de estos dos años. Uruguay jugó mal y le ganó con lo justo a Paraguay y luego cayó estrepitosamente ante Argentina en el Palacio Peñarol.

Las bajas de Barrera y Vázquez fueron las más salientes. La del ‘panchi’ por temas personales, la del ‘pelado’ por motivos deportivos; esos mismos que un par de meses más tardecambiaron para llevarlo a ser una vez más el alero titular como en gran parte del proceso.

Había mucho que hacer de cara a los partidos con Estados Unidos y sobre todo México si el sueño de ir a China quería seguir con vida.

Signorelli entonces dio una lista de 14 jugadores, con la idea clara de viajar a Estados Unidos con todo el plantel, como preparación del gran choque ante México. A horas de conocerse la lista, Mathías Calfani anunció que por lesión no estaría en esta etapa. Horas más tarde fue Vidal el que por motivos personales se bajó y el punto que cambió todo fue la situación de Parodi; quien tras negociar con su club de Israel solo podría estar ante México. Esa situación llevó a que Luciano debiera cambiar de club, algo que enaltece sus ganas de estar. Esas mismas ganas que no todos mostraron y que dejaron a una selección muy disminuida. El plan de viajar con lo mejor a Las Vegas cambió, Fitipaldo, Parodi y Batista se iban a quedar en Uruguay para esperar el duelo con México. Otro roce más se generó entre Signorelli y Batista, ya que el pivot quería estar en los dos partidos.

Se generaron un par de situaciones que también influyeron. Gonzalo Iglesias por primera vez había quedado fuera de una convocatoria, pero por la baja de Calfani terminó siendo convocado. El ala pivot pasó de estar afuera de los 14, a quedar dentro de los 12 que estuvieron con México, relegando a Hernando Caceres de ese lugar. El tema del pasaporte de Catalá también trajo coletazos. Es que el enojo de Signorelli llevó a que convocara de apuro a Zanotta, quien estaba jugando la definición de El Metro con Unión Atlética. Esa llamada para anunciarle que viajaba por la noche, llevó a una posterior comunicación para decirle que sería Catalá el que ocuparía ese lugar.

Tras la derrota, se generó el hecho que para los dirigentes terminó siendo desencadenante en la decisión final. Teniendo en cuenta el desgate del viaje y la importancia del juego ante México, se compraron 3 boletos en primera clase para que los internos pudieran viajar y llegar descansados. El tramo Las Vegas-Panamá se cumplió con lo establecido; pero al tomarse el vuelo que los traía a Uruguay eso cambió. Fueron Signorelli, Camiña y el dirigente Abdala los que vinieron en Primera (los boletos estaban a nombre de ellos), mientras que Hatila Passos, Izaguirre y Wachsmann lo hicieron en económica. Cuando arribaron a Montevideo, los jugadores hicieron notar su molestia y los neutrales tomaron nota. De hecho, tras el festejado triunfo ante México, se dio una charla en el vestuario pidiendo disculpas por la situación que se había generado, pero la relación de los dirigentes con el entrenador también estaba desgastada.

Las declaraciones de Batista post partido sólo reflejaban el esfuerzo de los jugadores para ganar, siempre apuntaron al grupo y a lo que dejaron: “La virtud de los jugadores nunca fue dejar de creer. La fortaleza del equipo fue lo mejor.” Nunca habló de planificación ni de línea de juego. Entre líneas era un mensaje directo hacia la dirigencia.

Hasta el capitán Fitipaldo dejó una frase para lo que se venía: “Esperemos llegar mejor conformados y con más trabajo para la próxima ventana.

La decisión de Ricardo Vairo y el cuerpo de neutrales ya estaba tomada desde hacía un tiempo, los motivos o las explicaciones solo ellos las podrán dar en forma oficial. Lo claro es que el comunicado deja más dudas que certezas e indirectamente dejó a Esteban Batista como principal foco de atención.

Uruguay sigue en carrera para clasificar al Mundial de China y ahora será tiempo que los dirigentes busquen un nuevo cuerpo técnico para lograr ese objetivo. El camino recorrido por Signorelli nos dejó en una posición inmejorable; el riesgo asumido por los Neutrales es grande y la esperanza de todos los que queremos este deporte en que el resultado final sea con la clasificación.