Fue amor

La salida de los boricuas Belardo y Hernández de Atenas fue muy controvertida. Una relación de amor y odio que se termina, con dos de los puntales de la gran campaña de las Alas Negras.

Gabriel Belardo y Pelacoco Hernández no continuarán en Atenas y aunque sea una noticia atrasada, vale la pena repasar algunos aspectos de una luna de miel que duró poco, pero que dejó dentro de la cancha un resultado que prácticamente le permite a las Alas Negras cumplir con bastante antelación su objetivo.

Belardo terminó como escolta en los rubros puntos en promedio (22,4) y asistencias (6,5), jugando 37,3 minutos por juego.

Los promedios de Pelacoco Hernández también fueron muy buenos, siendo el cuarto goleador del torneo con 21,6 puntos, el mejor bloqueador de la LUB con 2,4 y detrás de Batista el de mejor Eficiencia con 327.

Cuando el romance parecía llegar a su esplendor comenzaron los problemas, donde los jugadores comenzaron a acusar dolencias físicas, que incluso les impidió jugar frente a Nacional y por parte de la dirigencia la molestia de algunas actitudes que no convencían de los boricuas.

Tras el partido ante Nacional, algunas declaraciones de Bruno Barenchi respecto a la situación de los jugadores, comenzaron a hacer ruido en la opinión pública, incluso generándose un comunicado por parte del representante de Belardo, Vegerano Management.

Tras confirmarse la salida de los boricuas del club, el representante de Belardo y hasta incluso el jugador, reclaman haberes impagos del mes de diciembre, además de haberlo hecho jugar a pesar de su condición física, con la condición de que si jugaba, se le pagaba noviembre.

A su vez, por el lado de Atenas se esgrime que el no pago se debe a la falta de cumplimiento tanto en entrenamientos como en partidos. Además, la molestia de saber que algunos factores económicos influían en su rendimiento, mostrando una vez firmado el contrato, discrepancias con lo que percibían en comparación con otros foráneos.