Números calientes: Ritmo de juego

El principal cambio de paradigma generado por la estadística avanzada en basket lo genera el concepto de ritmo de juego, o pace en inglés, que no es otra cosa que la cantidad de posesiones que juega un equipo por partido. En esta nota se intenta explicar por qué se da ese cambio, y cómo el early offense está cambiando el basket.

Ritmo de juego

En esta LUB 2018-19, Verdirrojo es el equipo que más posesiones promedia por partido (80), y lo siguen Atenas y Defensor Sporting (79,2). Estos equipos tienden a un juego más rápido, con muchas corridas de cancha pero sobre todo, finalizando ofensivas en transición luego de transcurridos pocos segundos. Es un estilo de juego que suele ser más vertical, muchas veces generado desde el 1×1, con jugadores explosivos y terminales.

En contraposición, el equipo que menos posesiones juega por encuentro es Malvín (74,3), seguido de Trouville (74,6) y Nacional (75,5). El juego de estos equipos es más lento, lo que no significa menos intenso: significa que estos equipos suelen trabajar más las ofensivas. Esto implica jugar un juego horizontal con muchos pases, cortinas indirectas, pick and roll, y muchas veces con un mayor volumen de asistencias.

Early Offense

Se ha hecho costumbre ver que en la NBA la mayoría de los equipos anotan más de 100 puntos en un partido y, si bien es cierto que sus porcentajes de acierto son altísimos, su efecto no es tan grande como el del aumento del ritmo de juego: finalizar las ofensivas en early offense, es decir literalmente “ofensiva temprana”.

Los Golden State Warriors han sido pioneros en este tipo de estrategia. Los actuales campeones cuentan con una ofensiva letal liderada por el trío Curry-Thompson-Durant, más un Draymond Green que maneja todos los hilos y visualiza perfectamente las ventajas. Además, valiéndose de tener jugadores de una técnica excepcional, el equipo encabezado por Steve Kerr puede imponer un ritmo vertiginoso sin perder calidad en la ejecución.

Así es que los Warriors promedian 101,9 posesiones por encuentro, es decir 84,9 llevado a 40 minutos de juego, dado que en la NBA se juegan 48. El líder de la NBA en ese aspecto hoy es Atlanta Hawks (105,2). Sin embargo lo que diferencia a los dirigidos por Kerr es la eficiencia ofensiva, es decir los puntos por posesión que son capaces de anotar, rubro en que lideran la NBA con 115,6 puntos cada 100 posesiones.

Esto hace que los rivales de Golden State tengan que enfrentarse a un equipo temible en ofensiva, que al juego rápido le suma porcentajes de efectividad altísimos y un bajo volumen de pérdidas, cosa que no es tan fácil de igualar; prueba de ello son los tres anillos en los últimos cuatro años obtenidos por los Warriors.