Por el tetra

San Lorenzo derrotó a domicilio a Ferro en cifras de 77-55 (22), alcanzó la cuarta final consecutiva e irá en busca del tetracampeonato. Su rival en dicha instancia será Instituto. La serie comenzará el jueves, al mejor de siete y con ventaja de cancha para el Ciclón. La llegada de estos equipos a la final garantiza que nuevamente habrá un uruguayo campeón.

Mathías Calfani: 30:40 minutos, 11 puntos (4/7 dobles, 1/4 triples), 9 rebotes y 2 asistencias.

Fuente: Básquet Plus

San Lorenzo insistió con dañar cerca de la pintura de arranque con Meyinsse, o con los rompimientos que podía generar Sims para su propio tiro o descarga. La mala puntería de Ferro en ataque (parte mérito de su rival), no le permitió al local sacar ventajas de su gran defensa, sobre todo de los rebotes, porque adelante fue muy flojo y San Lorenzo, con muy poquito más, sacó 5 (13-18). Aunque el score bajo para un primer cuarto favorecía a Ferro, su 4/18 de campo era letal para sus aspiraciones. San Lorenzo, con 4 anotaciones más en la misma cantidad de intentos, se aprovechaba de esa situación.

Laginestra y Orresta creyeron que era el momento de arriesgar y se decidió el ingreso del base, pese a su posible desgarro, pero la tónica no cambió. Ferro tenía dos problemas: no podía meter ni a Mitchell ni a ningún otro interior (Fierro, Hernández), en juego ofensivo y, como sus opciones terminaban siendo externas, tampoco la metía de tres. Si bien San Lorenzo no era un relojito, su defensa era excelente y adelante, con Vildoza y Sims, más la energía de Calfani, sacaba una diferencia grande para lo que era el partido: 17-28. Al final del período la distancia se achicó a 8 (25-33), porque Ferro pudo anotar en los dos minutos finales dos de sus tres canastos del cuarto. A pesar de no poder entrar en juego, quedaba la sensación de que Ferro, mejorando algo en ataque, podía ponerse en partido.

Aunque los de Caballito empezaron el tercer cuarto más efectivos, anotando 3 de sus primeros 6 lanzamientos y achicando a 2 (31-33), empezó a sufrir la potencia física de su rival en los tableros. San Lorenzo forzaba rebotes ofensivos y tenía más de un tiro por ataque. Eso, sumado a una mejoría también en los lanzamientos (ambos equipos bajaron la intensidad atrás), le permitió borrar ese mal inicio y aumentar la máxima a 15 (38-53). Ferro no podía con su juego de pases llegar a tomar buenos tiros, mientras que San Lorenzo hacía valer más su talento individual en el uno contra uno (Vildoza, Sims, Meyinsse, Fjellerup).

A los 10 minutos finales, Ferro llegó con un enorme desgaste físico, pero tenía que echar el resto. El estadio repleto, como en sus mejores épocas, así lo pedía. Y Ferro lo hizo. Pero ante un equipo tan poderoso como San Lorenzo, no le alcanzó. Con más piernas y energía, los de Boedo, clavando triples que no le habían entrado antes, lo cerró con mucha contundencia y lo terminó ganando 77-55. Vildoza, con 20 puntos, 5 rebotes y 6 asistencias, fue de lo mejor en el ganador, que también tuvo puntos altos en Sims, Fjellerup y la defensa de Calfani y Anthony.