Monito a domicilio

Miramar se hizo fuerte en su visita a la cancha de Unión Atlética 82-78 (4) y sumó su segundo triunfo en la temporada. Los de Yaquinta se levantaron de un mal arranque y de la mano del lituano Riaunka y de un gran ingreso de Viotti lograron dar vuelta el partido para mantener el invicto.

El local comenzó mejor, con las corridas de Mayora y la intensidad de Couñago. El aporte de Jackson ya en el segundo cuarto le daba la chance de abrir 11 de renta restando 4:30 minutos para el cierre de la primera mitad. Allí Yaquinta apeló al banco, la conducción de Gallo, el muy bien ingreso de Viotti y la lectura que la ventaja estaba con Riaunka en el bajo le permitieron poner un 17-3 para darlo vuelta e irse al descanso arriba por 3 (42-39).

La toma de rebotes fue una gran diferencia a favor de la visita (51-34) que gozaba de buena salud en el inicio del segundo tiempo. Lo que realizaba Trelles y la buena lectura sacaron del juego al dueño de casa. Los de Lovera equivocaron procedimientos, abusaron del tiro exterior y veían como el partido se iba.

Sin embargo, ya en el último período, de la mano de Héctor Silva y aprovechando la salida por cuarta falta del lituano, la U. A. se puso en juego. Llego a quedar a uno, pero un triple de Soto a 40 segundos del cierre y un técnico a Couñago terminó de sentenciar el partido. Miramar jugó mejor y quizá no debió sufrir tanto. Unión se quedó por grandes pasajes sin gol y eso lo terminó pagando caro.

ESTADÍSTICAS

Por cuartos: Miramar 15-18, 42-39 y 66-57.
Jueces: Gastón Rodríguez, Andrés Haller y Franco Dabisogno.

EL MVP

Riaunka fue determinante, no solo por sus 18 puntos y 13 rebotes, sino por la lectura de juego y la seriedad para encarar los momentos claves. Un extranjero que hace valer su peso y es inteligente para jugar y hacer jugar.