«De las mejores experiencias que me tocó vivir»

Emilia Larre Borges, una de las tres chicas que asistieron al “Basketball Without Borders Américas” que se llevó a cabo en Medellín, conversó con Agustín Bó sobre lo que fue esta experiencia.

¿Qué experiencias y enseñanzas te deja este Campus?

Este Campus fue, sin lugar a dudas, una de las mejores experiencias que me tocó vivir gracias a este deporte. Me dejó un montón de enseñanzas y me aportó muchísimo para continuar con mi desarrollo tanto dentro como fuera de la cancha. A lo largo de todos esos días, me sentí muy feliz y disfruté al máximo cada minuto que pasó.

¿Con qué mentalidad viajaste rumbo a Medellín y una vez instalada allí, con que te encontraste?

Viaje rumbo a Medellín con muchas expectativas, estaba un poco nerviosa pero emocionada por lo que iba a vivir. Una vez instalada allí, me reencontré con algunas jugadoras que ya había enfrentado anteriormente en torneos sudamericanos y fue una sensación hermosa. Me tocó compartir habitación con una jugadora de Ecuador que conocía pero nunca había mantenido una conversación y por suerte enseguida se estableció una muy lindo conversación.

¿En qué consistía un día en el Campus?

Nos levantábamos muy temprano ya pensamos en lo que iba a ser la jornada. Bajábamos a desayunar junto con el resto de las jugadoras y partíamos al estadio en el cual se desarrollaba la acción. Nos dividían en seis equipos, cada uno en una estación, las cuales duraban ocho minutos y habían dos o tres entrenadores en cada una de ellas. Una vez finalizadas todas las estaciones, almorzábamos y después se disputaban los partidos. A eso de las tres y media de la tarde ya regresábamos al hotel para poder descansar. Además, podíamos ir a un salón en el cual habían cosas para entretenerse y relacionarse con el resto de los jugadores/as.

¿Superó tus expectativas?

Definitivamente, este Campus superó por completo mis expectativas.

Ingresaste como titular en el partido de las estrellas. ¿Qué te generó eso?

Ingresar como titular en el partido de las estrellas me generó mucha emoción y fue algo inolvidable. Me sirvió para medirme ante jugadoras de mi misma generación y volver a Uruguay sabiendo que tengo que mejorar. No había mejor manejar de finalizar este campamento.

¿En algún momento de tu vida pensaste que se te podía llegar a dar una invitación a un Campus de este nivel?

Me tomó completamente por sorpresa. Ni he me imaginé llegar a estar bajo el redar de scouts pertenecientes a la NBA. Fue un orgullo y una motivación tremenda para seguir esforzándome.

Fuiste coacheada por entrenadores/as de gran nivel con exitosos pasajes por la NBA. ¿Qué sentis al respecto y qué correcciones te hicieron?

Haber sido coacheada por entrenadores/as de tan alto nivel y gran experiencia fue una experiencia tremenda. Trate de asimilar cada una de las correcciones que me realizaban. Dentro de ellas, se destacan la postura defensiva y la terminación una vez que decido jugar el 1×1. Algunos entrenadores me mencionaron que al ser muy alta y al mismo tiempo abrirme para jugar afuera, debo ser más explosiva a la hora de atacar a mi defensa ya que seguramente sea más lenta o pesada que yo. Este tipo de cosas son las que voy a enfocarme para poder corregirlas.

¿Cómo fue la experiencia de compartir entrenamientos, tiempos libres, conversaciones y hotel con jugadores/ as de distintas partes de América?

Compartir tiempos libres, conversaciones y hospedaje con jugadores/ as de todas partes de América fue una muy linda experiencia. Conocimos diferentes culturas y las distintas realidades que cada uno de nosotros vive. Espero no perder el contacto con ellos ya que fueron parte de esta experiencia.

¿En qué pensás que te puede servir esta experiencia para tu futuro?

Principalmente me sirvió para medirme con el resto de las jugadoras. En lo personal sentí que pude jugarles de igual a igual y me sentí muy cómoda. Además, observé con lo que nos vamos a enfrentar en el Sudamericano U17 que se llevará a cabo en octubre.