«De lo mejor que me ha pasado en la vida»

Camila Kirschenbaum, una de las tres chicas que asistieron al Basketball Without Borders Américas que se llevó a cabo en Medellín, conversó con Agustín Bó sobre lo que fue esta experiencia.

¿Qué experiencias y enseñanzas te deja este Campus?

Haber participado del BWB Américas fue de lo mejor que me ha pasado en la vida. A lo largo de la semana aprendí muchas cosas tanto de los entrenadores como de las jugadoras y fue una experiencia muy positiva para continuar con mi desarrollo. Tuve que poner a prueba mi fortaleza mental porque constantemente tenías que estar compitiendo con vos misma y cada día ser mejor que el anterior.

¿Cómo te sentiste a lo largo de todos esos días?

Me sentí muy bien tanto a la hora de entrenar como a la de enfrentarme ante las demás chicas del Campus. Me preparé mucho para ese momento entrenando la parte física y técnica para llegar a Medellín sin dar ningún tipo de ventaja. Esto me ayudó mucho para estar a la altura de lo que implicaba el Campus y poder mostrar mi juego. Al principio me costó un poquito adaptarme pero luego lo pude sacar adelante y aprovechar al máximo.

¿Con qué mentalidad viajaste rumbo a Medellín?, y una vez instalada allí, ¿con qué te encontraste?

Viajé con una mentalidad muy positiva, competitiva y con ganas de aprender todo lo que pudiera. Cuando llegamos nos encontramos con un nivel muy alto tanto de los hombres como de las mujeres y eso hizo que las ganas de superarse crecieran cada día un poco más.

¿En qué consistía un día en el Campus?

Un día en el Campus consistía de levantarse temprano por la mañana e ir a desayunar en el hotel. Luego, nos daban unos minutos para ir en busca de nuestros bolsos y partíamos en ómnibus rumbo al estadio. Los entrenamientos empezaban con una entrada en calor, la cual todos los días era diferente y eso estaba muy bueno. Después nos dividían en grupos y empezábamos a realizar ejercicios por estaciones. Una vez finalizadas la totalidad de ellas, teníamos un tiempo para entrenar y preparar los partidos con nuestro respectivo equipo. A eso de las doce y media del mediodía almorzábamos ahí mismo y después se disputaban los encuentros hasta la hora de volver al hotel que era alrededor de las tres y media. Cuando llegábamos al lugar donde nos hospedábamos, nos bañábamos y después el que quería podía ir a un salón en el cual había juegos y nos llevaban la merienda. A las siete era la cena y a las once todos nos íbamos a nuestras habitaciones a dormir.

¿Superó tus expectativas?

Sí, las superó completamente. El nivel del Campus fue muy bueno, las chicas tenían un potencial enorme, había muy buenos entrenadores con grandes trayectorias y haber sido entrenada por ellos fue algo increíble que nunca voy a olvidar. Además, el haber podido conocer gente nueva con la misma pasión que yo fue una experiencia muy enriquecedora.

Ingresaste como titular en el partido de las estrellas, ¿qué te genera eso?

Que la entrenadora Dawn Smyth me haya elegido en el quinteto titular del partido de las estrellas fue un orgullo enorme. Me infló mucho el pecho por el hecho de que te están reconociendo por todo el trabajado realizado que hace uno para estar acá. Esto también te muestra que vas por el camino correcto, superándote cada día un poco más.

¿En algún momento de tu vida pensaste que se te podía llegar a dar una invitación a un Campus de estas características y finalizarlo siendo titular en el partido de las estrellas?

Sinceramente, cuando comencé a jugar al basketball lo veía como algo imposible y muy loco de pensarlo. Con esto quedó demostrado que no existe algo imposible. Durante este último tiempo, me puse como meta formar parte de un Campus de este nivel y por suerte pude cumplir con mi objetivo.

Fuiste coacheada por entrenadores/as de gran nivel con exitosos pasajes por la NBA. ¿Qué sentis al respecto y qué correcciones te hicieron?

Haber tenido la posibilidad de ser coacheada por entrenadores de elite es algo increíble de poder compartir y no todos los días sucede. La entrenadora Vanja Cernivec me corrigió la posición de mi codo a la hora de tirar porque lo abro mucho. Está buenísimo que me lo haya notado porque ahora voy a poder concentrarme en mejorar ese aspecto. Aprendí muchas cosas nuevas no solo en el ámbito del deporte sino que también afuera de la cancha compartiendo entrenamientos, hospedaje y tiempos libres con los demás campistas.

¿Cómo fue la experiencia de compartir entrenamientos, tiempos libres, conversaciones y hotel con jugadores/as de distintas partes de América?

Como te mencioné anteriormente, fue una experiencia muy enriquecedora porque aprendí cosas nuevas sobre otras culturas. Por suerte, me llevo muchos amigos y espero permanecer en contacto con ellos.

Fuiste distinguida como la mejor compañera del Campus, ¿qué te genera eso?

Ser nombrada como la mejor compañera me generó mucha emoción porque no es sólo el ser buena compañera sino que también la que tenía ganas de mejorar, escuchaba a los entrenadores y alentaba siempre a sus compañeros. Fue un lindo reconocimiento.

¿En qué pensás que te puede servir esta experiencia para tu futuro?

Esta experiencia me va servir mucho para mi futuro porque pude observar que me falta para poder alcanzar mi mejor versión como jugadora. A su vez, fue una linda oportunidad de mostrar mi juego a muy buenos entrenadores.