«Volví a nacer»

En la noche de ayer, Javier Crócano recibió un disparo en su hombro izquierdo tras resistirse a un asalto. El jugador ya fue dado de alta y relató lo sucedido en el programa Puro Básquetbol.

Comenzó diciendo “estoy saliendo del shock de todo lo que pasó anoche. Por suerte ya estoy bien, ya estoy en mi casa y recuperándome del balazo.»

Javier relató como se dieron los hechos: «A eso de las 8 de la noche estaba por la zona de 8 de Octubre y Pan de Azúcar, no había nadie en la calle, yo iba caminando para lo de un amigo cuando de repente veo a una persona con un pasamontañas y un arma. Me dice “dame el celular y la billetera” y me golpea con el arma. Me arrebata el celular y empiezo a caminar con él, mientras me apuntaba con el arma y yo me protegía. En un momento me dice “dame la billetera o te quemo”, yo tenía la billetera de un lado y del otro papeles, sacó los papeles y en ese momento él deja de apuntarme, sacó el revolver de donde lo tenía y ahí lo ataqué. Le agarré la mano, lo tiré contra la pared, forcejeamos, vamos al suelo y ahí es cuando sale el disparo que me atravesó el hombro. Seguí forcejando con él hasta que logré que tirara el arma y ahí se levantó y se fue corriendo.»

Luego agregó: «Le iba a dar todo pero cuando carga el arma pienso “le doy todo pero igual me tira un tiro, qué hago?”, porque la realidad es que igual podía hacerlo porque me estaba apuntando. Atiné a eso cuando deja de apuntarme y veo que lo puedo agarrar. Fue todo en un segundo, muy rápido. Se me pasaron mil cosas por la cabeza, la vi fea en un momento cuando estaba trenzado con él. Hoy la puedo contar, sé que fue una locura de mi parte analizándolo más en frío. Quedé sordo en un momento por el disparo. El arma me la quedé yo.»

Para finalizar, contó lo que sintió el momento del impacto y destacó la gran atención que recibió: «Sentí un quemazón pero lo primero que pensé fue que la bala me había rozado porque el hombro seguía bien y nunca sentí el dolor, dentro de la euforia seguí luchando. Una señora salió a su ventana, me tiró una toalla y llamó a la policía. A los cinco minutos llegaron dos patrulleros y me llevaron al Americano.»

Continuó diciendo: «Tengo un agujero de entrada y de salida, por suerte no me tocó ningún hueso. Me hicieron placas y ya anoche mismo me dieron el alta. Me mandaron una crema curativa y me dijeron que la herida va a cerrar sola. Los médicos me atendieron enseguida, vieron que tenía movilidad en el hombro, me mandar a hacer la placa para descartar cualquier cosa pero muy bien la atención. La policía también muy bien, me llevaron rapídisimo. Creo que en el auto de policía fue cuando tuve más miedo porque me salía mucha sangre. En todo momento pensé que la bala me había rozado.»

Para concluír dijo: «Fue la reacción que me salió en el momento y no se la recomiendo a nadie. Volví a nacer.»

En lo que refiere a su futuro deportivo, por suerte para él, el mismo no se verá afectado: «No pasa nada, lo único que tengo que hacer es esperar que cierre la cicatriz de la bala. Sigo medio boleado del impacto, porque fue al lado del oído y me retumbó todo. Me dijeron que la inflamación del tímpano va a durar unos días pero que se mejora solo.»




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