La dinastía continúa

Golden State Warriors venció 103-90 (13) a Boston Celtics y se consagró campeón de la NBA por cuarta vez en las últimas ocho temporadas. Stephen Curry ganó su primer MVP de las Finales.

Juego seis de las finales con los Warriors a uno del título. El arranque fue todo de los Celtics, quienes pusieron un 14-2 en los primeros cinco minutos de juego gracias a una defensa intensa y buenos números de tres puntos. Golden State no se dejó vencer por dicho parcial, y poco a poco fue recortando el déficit hasta lograr ponerse adelante e irse con ventaja de cinco al finalizar el cuarto. En el segundo chico siguió la intensidad de Warriors como protagonista. La balanza se inclinó por completo para los de la bahía, que pusieron un 30-10 para quedar cómodamente como líderes. Boston se quedó sin reacción. Tatum desapareció por completo y los triples dejaron de caer. Con ese panorama los verdes se fueron al descanso en un pozo de 15 puntos, 39-54.

La segunda mitad aparentó ser competitiva durante algunos pasajes del tercer cuarto y el inicio del último, pero los de Kerr siempre encontraban la forma de frenar la reacción celta con triples o ataques agresivos al aro. Steph Curry tuvo una gran segunda mitad dónde controló el tiempo de juego como quiso, y encestó de todos los ángulos posibles. El chef terminó con 34 unidades y fue goleador.

De esa manera los Warriors se volvieron a consagrar campeones de la NBA, tras dos temporadas «de reposo», donde se dedicaron a construir talento joven y recuperase físicamente. Steph Curry fue nombrado MVP de las Finales por primera vez en su carrera con un promedio de 31.2 puntos, 6 rebotes, 5 asistencias, en 48% en tiros de campo y 43.7% de tres puntos.




Be the first to comment

Leave a Reply